Se me ha partido un diente ¿qué hago?

Busca la pieza, métela en suero fisiológico y corre al dentista. Actuar con rapidez es una de las claves para poder recuperar la sonrisa.

Carmen Barreiro
CARMEN BARREIRO

Adrián se rompió las dos paletas hace un par de meses «de la manera más tonta». Lo que para este niño de 10 años y su primo era un plan para entretenerse un rato antes de comer una mañana cualquiera de verano, terminó en accidente: Adrián se golpeó la cara contra el asfalto y se partió dos dientes. Habían atado una moto de juguete a la bicicleta y estaban remolcándose uno a otro. Pero en una de las ocasiones la motito en la que en ese momento iba Adrián volcó al tomar una curva y el niño cayó de bruces en la carretera. Su padre acudió de inmediato para atender al pequeño, que no paraba de llorar. «Al principio pensamos que había sido un golpe sin más. Le abracé para calmarle, pero cuando apartó la cara de mi hombro vimos que tenía la boca ensangrentada y que le faltaban dos trozos de las paletas», explica. Confiesa que lo primero que hizo fue mirar en internet los pasos que debía que seguir «porque no tenía ni idea en ese momento. Leí que era importante recuperar los pedazos de diente y meterlos en leche fría lo antes posible y eso hicimos. Solo encontramos una de las paletas; de la otra, ni rastro», explica el padre de Adrián, que ahora mismo lleva un pequeño aparato para bajar el trozo de diente que le queda (no se rompió entero) y facilitar su reconstrucción.

Tres semanas más tarde, le pasó lo mismo a uno de sus mejores amigos. El niño se rompió el brazo y se partió media paleta en una caída en el parque. «Lo comenté en el trabajo y aluciné con la cantidad de gente, tanto niños como adultos, a los que se le había roto un diente por un mal golpe o una caída», reconoce el padre de Adrián.

Y no va desencaminado. «La fractura de dientes es una de las urgencias odontológicas más frecuentes, sobre todo en menores de 7 a 10 años», admite el odontólogo Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General del Colegio de Dentistas de España.

Pese a que se trata de un accidente que puede resultar muy escandaloso y preocupa mucho a los padres, en la mayoría de los casos no es grave. Ahora bien, en los traumatismos dentales actuar con rapidez es básico, porque puede marcar la diferencia entre recuperar la pieza o perderla definitivamente. «Un dentista debe valorar la lesión en el plazo máximo de una hora después del golpe», coinciden los expertos.

Aunque cualquier diente puede sufrir un traumatismo por un golpe accidental, determinadas piezas, como los incisivos centrales superiores (las paletas), tienen un mayor riesgo de partirse por su ubicación en la parte frontal de la boca, sobre todo en la infancia. «Es lo que los dentistas llamamos 'niños cantores', porque se dan con el canto de todo», desliza el doctor Castro. Entonces, ¿qué debemos hacer si se nos parte un diente? ¿Es verdad que hay que meterlo en leche? ¿Lo tenemos que lavar?

«Lo más importante es actuar con calma y rapidez, sobre todo si perdemos toda la pieza», precisa el presidente del Consejo General del Colegio de Dentistas de España. Lo primero que debemos hacer es tratar de recuperar el diente o el trozo que se ha fracturado, porque es muy problable que se pueda recomponer. «Lo suyo es guardar la pieza en un medio lo más similar a la boca, por ejemplo, debajo la lengua, pero no siempre es factible porque solemos sangrar mucho y resulta incómodo. Lo ideal sería meter el diente en un recipiente con suero fisiológico. En caso de que no se pueda o no se tenga a mano, una buena alternativa casera es sumergirlo en leche fría», aconseja el experto.

Otra de las dudas habituales es si hay que lavar la pieza. La recomendación del doctor Castro es que no. «Los dientes están adheridos al hueso mediante un ligamento periodontal que podemos 'cargarnos' si los limpiamos debajo de un grifo. Esas fibras que le estamos quitando al lavarlo pueden ayudarnos a volver a implantar el diente», precisa el odontólogo murciano.

¿Qué ocurre si el diente roto es de leche? «En este caso, depende mucho de la edad del niño que sufre el traumatismo. Si tiene 5 o 6 años y el diente nuevo ya está asomando, no hace falta hacer nada. Sin embargo, si lo pierde de forma prematura, se le puede colocar un separador dental para guardar el espacio a la pieza definitiva y que erupcione de una manera correcta».

Si la rotura es parcial también se debe actuar con rapidez, aunque el margen de actuación es mayor. Si se lleva el trozo de diente a la consulta es muy probable que el odontólogo pueda reconstruirlo con un material que se llama composite, mientras que si la pérdida de la pieza es total (avulsión dental), los tratamientos por parte del profesional variarán en función del caso particular de cada paciente.

Otro supuesto. En el caso de que la pieza no se puede salvar o fijar de nuevo, una de las soluciones es colocar un implante. «En los pacientes menores de edad, se les pone un diente provisional hasta que cumplan los 18 años y puedan someterse a la intervención». Si el odontólogo consigue reimplantar el diente original, es necesario vigilar su evolución durante los siguientes meses. «Si cambia de color o se vuelve gris, habrá que volver a la consulta», alerta Óscar Castro.

«Hemos atendido muchas fracturas de muelas por el estrés de la pandemia»
Óscar Castro, presidente del Consejo General de Dentistas de España.

Pese a que las paletas son las piezas dentales que más se fracturan, el presidente presidente del Consejo General del Colegio de Dentistas de España llamó la atención sobre el notable incremento de muelas rotas a nivel mundial por el estrés sufrido durante la pandemia. «Dicho estrés sumado a las malas posturas como cosnecuencai del teletrabajo ha causado que apretemos más la mandíbula y hagamos rechinar nuestros dientes (bruxismo), lo que se ha traducido en un desgaste de nuestra dentadira y en los casos más graves en la fractura de las muelas».