Cómo acabar con las humedades en casa

Ventila la vivienda al menos un cuarto de hora cada día, tiende la ropa fuera y no subas demasiado la temperatura de la calefacción

Carmen Barreiro
CARMEN BARREIRO

Cuando Luisa decidió cambiar todas las ventanas de su piso en el centro de Madrid «para mejorar el aislamiento» y ahorrarse «unos euros en la factura de la electricidad y el gas», lo último que se imaginaba es que le fuesen a salir humedades dentro de casa. «No daba crédito. Jamás había tenido moho en las paredes y a las pocas semanas de hacer la obra empezaron a salir manchas de humedad en varias habitaciones y a empañarse los cristales de las ventanas», recuerda. Lo que le pasó a Luisa lo explica Antonio García, propietario de la empresa madrileña Fora Humedades, que solucionó su problema con el agua «en cuatro días».

«Este tipo de casos son cada vez más frecuentes. Mucha gente ha aprovechado las ayudas que se conceden para mejorar la eficiencia energética de las casas para cambiar las ventanas antiguas de aluminio por otras más aislantes y se han encontrado con humedades en casa de un mes para otro. ¿Por qué? Básicamente, porque las antiguas dejaban circular el aire y las nuevas, no. Si no se ventila lo suficiente y no se toman ciertas medidas, como tender la ropa fuera de casa o abrir la puerta del baño después de una ducha, la humedad se condensa y es cuando aparece el moho», argumenta el técnico.

Luisa solucionó su problema de humedades, que ya se había convertido en crónico, con la instalación de un sistema de ventilación mecánica similar estéticamente a los aparatos de aire acondicionado. «Me costó 3.000 euros, pero no he vuelto a tener manchas ni agua en las ventanas desde entonces».

La humedad es uno de los mayores quebraderos de cabeza de muchos propietarios, sobre todo de los que residen en zonas de costa o muy lluviosas. Pero no todo son los factores ambientales. Nuestra propia actividad dentro de la casa –desde respirar a cocinar– también contribuye a que la humedad suba por encima de los niveles recomendados. «Mucho cuidado. Lo que empieza siendo un tema únicamente estético puede degenerar en algo mucho más serio porque puede afectar a la salud de las personas que viven en la casa», alerta la portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), Ileana Izverniceanu.

Estas son algunas de las claves para saber cómo eliminar las humedades en una vivienda.

El nivel perfecto

Lo ideal en el interior de la casa es entre un 40 y un 60%

Se debe partir de la base de que hay que mantener un determinado nivel de humedad en el interior de las viviendas para que resulten confortables. Si bien es cierto que en exceso resulta perjudicial (dificultad respiratoria, alergias, aparición de moho, ácaros...), un ambiente demasiado seco tampoco es bueno (sequedad en las mucosas y la garganta, mayor riesgo de contagio por infecciones respiratorias...). Según los expertos, los valores recomendados se sitúan entre el 40% y el 60% de humedad relativa. Y tiene una explicación. En esta franja, se reduce la supervivencia de bacterias y virus infecciosos transmitidos por el aire, causantes de enfermedades como la broquiolitis, la gripe o el catarro común. Además, «las poblaciones de ácaros y hongos se minimizan cuando la humedad relativa está por debajo del 50% y alcanzan su máximo tamaño por encima del 85%», apunta el experto.

Un dato curioso: se calcula que cuatro personas que residen bajo el mismo techo generan casi diez litros de agua al día.

Los principales focos

Por condensación, capilaridad y filtración

Explica Antonio García que la mayoría de las humedades que aparecen en las casas lo hacen de tres maneras: por filtraciones (agua que entra del exterior); por capilaridad (agua del suelo que sube por las paredes) y por condensación en paredes y techos. Esta última es la más frecuente en los pisos y se produce «cuando el vapor de agua del aire se convierte en líquido al entrar en contacto con una superficie fría. La consecuencia más común y visible es la aparición de manchas en paredes y techos, sobre todo en los rincones o esquinas donde, incluso, se puede notar la pared mojada». Para evitar este tipo de humedades por condensación, lo más importante en ventilar la casa durante al menos un cuarto de hora al día para que se renueve el aire. Si el problema se vuelve crónico, la solución más eficaz es instalar un sistema de ventilación mecánica por insuflación (VMI), que acaba con la humedad en cuatro días.

Cómo limpiar las manchas de moho

Solución con cinco partes de agua por una de lejía

Una vez solucionado el problema de la humedad, toca limpiar las paredes. «Para eliminar el moho se debe preparar una solución a base de agua y lejía (cinco partes de agua por una de lejía). Después se aplica la mezcla (siempre con guantes) sobre el moho con la ayuda de una esponja o un pulverizador, se deja actuar durante unos minutos y se limpia bien la pared con agua limpia y otra esponja», aconseja la portavoz de la OCU.

Consejos fáciles, eficaces y baratos

  • Instala un deshumidificador: No soluciona los grandes problemas de humedad, pero ayuda a eliminar el exceso de agua en el ambiente y no requiere instalación.

  • Utiliza bolsas absorbentes en los armarios: Suelen venderse en forma de bolsas o saquitos y se cuelgan en el armario como una percha. Están compuestos de gel de sílice o cloruro de calcio y sirven para mantener la ropa seca y sin olores.

  • Tiende la ropa fuera: La ropa húmeda llega a emitir más de 500 gramos de agua al ambiente cada hora. Siempre que se pueda, tiende la colada en el exterior.

  • Cierra las puertas de los cuartos húmedos: La cocina y el baño son las dos estancias que más humedad generan en una casa. Además de cerrar la puerta mientras te duchas o cocinas, acostúmbrate a poner la campana extractora y a cocinar con la tapa de la cazuela puesta.

  • Ojo con las plantas: Algunas especies de interior necesitan mucho riego para poder sobrevivir y no ayudan, precisamente, a rebajar la humedad ambiental. Las variedades que absorben el agua por las hojas en lugar que por la raíz desprenden menos humedad.

  • Cuidado con la temperatura de la calefacción: Poner el termostato demasiado alto genera la aparición de las molestas condensaciones por la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior.

  • Abre las ventanas y ventila: Es uno de los trucos más sencillos, eficaces y baratos para expulsar de la casa el exceso de humedad.