Siete claves para recortar gastos en la comunidad de vecinos

«No se trata de ahorrar por ahorrar. Se trata de pagar lo menos posible sin prescindir de servicios necesarios y obteniendo calidad a cambio»

Carmen Barreiro
CARMEN BARREIRO

Pese a que no se pueden comparar los gastos de un pequeño edificio de tres plantas en el que los vecinos se ocupan de todo, con los de una urbanización grande con piscina y zonas ajardinadas, «en todas las comunidades hay posibilidades de ahorro». La OCU ha identificado siete partidas en las que se puede puede contener el gasto... ¡hasta un 97%! «No se trata de recortar por recortar. Se trata de pagar lo menos posible sin prescindir de servicios necesarios y obteniendo calidad a cambio». Estas son algunas de las claves.

La cuenta

Esta es una de las partidas donde es más fácil recortar gastos. «Muchas comunidades tienen cuentas que salen muy caras porque, además de por el mantenimiento, también les cobran por dos operaciones típicas de las cuentas vecinales: girar recibos y hacer transferencias. Hemos encontrado entidades que cobran más de 1.300 euros al año por el mismo servicio que se presta en otras cuentas por menos por 50 euros anuales».

El seguro

Según un estudio comparativo realizado por la OCU, la mejor póliza para cubrir un edificio de 20 viviendas, 30 años de antigüedad y calidades medias cuesta unos 2.100 euros anuales. «En esta partida se puede llegar a ahorrar hasta un 36%, pero mucho ojo porque este recorte no debe hacerse a costa de eliminar coberturas útiles o simplemente indispensables, como la de responsabilidad civil».

La energía (electricidad)

En este apartado se pueden aplicar tres estrategias: «Usar dispositivos que consuman menos como, por ejemplo, bombillas led; ajustar la potencia eléctrica a las necesidades reales de la comunidad; y elegir una buena tarifa eléctrica, ya que entre unas y otras las diferencias son muy importantes».

El ascensor

El elevador implica tres gastos diferentes (mantenimiento, suministro eléctrico y coste de la línea telefónica) en los que se pueden ahorrar dinero. Explican en la OCU que en el primer gasto no hay obligación de atarse al mantenimiento que presta la compañía que instaló el ascensor. «Es más, ni siquiera de respetar los plazos de permanencia impuestos en su día si son abusivamente largos», añaden. Una tarifa competitiva para un ascensor mediano que da servicio a siete plantas y 28 vecinos oscila entre los 1.150 y los 1.400 euros al año (ahorro del 20%). En cuanto a la tarifa eléctrica, los expertos aconsejan «ajustar la potencia, de modo que esté asegurado el suministro incluso en los picos de consumo» (hasta un 63% de ahorro). Respecto al interfono de emergencias, una tarifa telefónica adecuada puede reducir esta partida a prácticamente cero.

El portero

Hay dos opciones: se puede contratar directamente a una persona o dejarlo en manos de una empresa que ofrezca el servicio, cubra bajas y vacaciones, etc. «La segunda opción puede costar lo mismo que la otra, pero es más sencilla porque no habrá que hacer nóminas, pagar cotizaciones a la Seguridad Social...».

La limpieza

En este caso, ocurre como con el servicio de portero. Para la limpieza de un edificio de siete plantas donde viven 28 vecinos, los presupuestos analizados permiten un ahorro de hasta el 10%.

El administrador

Destacan en la OCU que este «es el perfecto ejemplo de gasto que hay que considerar con perspectiva: un administrador un poco más caro pero que sea un lince recortando los gastos vecinales y llevando bien los asuntos de sus administrados, al final saldrá barato». En cualquier caso y poniendo como ejemplo la gestión de una comunidad de 80 viviendas, el ahorro en este concepto puede llegar a alcanzar el 50%. «Eso sí –alertan en la OCU– al estudiar la oferta de distintos administradores de fincas hay que prestar mucha atención porque algunos tienen una cuota básica que cubre pocas cosas y cobran muchos servicios aparte, lo que acaba encareciendo el precio». La única manera de no pagar nada es que un vecino sea el administrador. «Pero solo es práctico cuando la comunidad es pequeña y no hay que gestionar nóminas».