ÀLEX martÍnez

Frases que odian los autónomos

Son buenos consejos y algún abuso

Solange Vázquez
SOLANGE VÁZQUEZ

Ser autónomo, esa aventura épica, solo comparable a las de Frodo en 'El Señor de los Anillos' o, si nos ponemos más pesimistas, a las de aquellos exploradores bienintencionados del siglo XIX que terminaban en la olla de alguna tribu. Porque, sí, elegir este modo de vida significa una lucha encarnizada contra los elementos: gente que no te paga o te regatea, facturas que te devoran, formularios ininteligibles, incertidumbre, preguntas impertinentes... Pues bien, algunos miembros de este gremio prefieren tomarse esta realidad amarga echando mano del humor.

Así ha nacido 'Autónomos. Guía ilustrada para ser tu propio esclavo' (Bridge). Su autor, Àlex Martínez Vidal, ha plasmado en viñetas la 'realidad autónoma', esa otra dimensión llena de problemas que los asalariados perpetuos no siempre entienden. Para ilustrarnos a todos, aquí va un decálogo de las cosas que más irritan a los que trabajan por cuenta propia.

1

«El papeleo, al día»

Para Martínez, que se define como «guionista, humorista, diseñador gráfico y empresario por accidente» –aunque su mayor logro «es pagar la hipoteca puntualmente», añade–, la burocracia es el horror de todo autónomo. Lo que le quita a cualquiera la alegría de vivir, vaya. Y si ya te recuerdan una y otra vez que es una obligación de primer orden... «Sales de la universidad y no tienes ninguna formación.Nadie te explica nada de IVA, IRPF... y todos los formularios que tienes que rellenar con ese lenguaje del Estado, que ufff... Siempre tengo la sensación de estar gestionando cosas que no entiendo y me produce impotencia», explica. Así que delega esa tarea 'sucia'.

2

«¡Qué bien no tener jefe!»

Obvio. Por eso muchos autónomos se hacen autónomos, no por amor a las facturas y la incertidumbre. Suelen ser personas que aprecian «elegir el equipo con el que trabajan», dice Martínez. «Y currar en calzoncillos», añade. Y, sí, irse a la piscina un lunes por la mañana.

3

«Las cosas de palacio van despacio»

Es una frase que en el contexto autónomo produce hasta asco. Para ellos el tiempo es dinero y, cuando se topan con ventanillas, trámites, colas o formularios 'online' que no funcionan y les sueltan esta frase... «Nos venden que a las personas se nos ayuda a emprender. Mentira. Todo está pensado para las grandes empresas, no para nosotros. En otros países, si quieres crear una empresa, lo haces en una tarde. Y aquí: notario, pide citas, banco, Registro Mercantil...», enumera. Tardas meses. En los que no cobras, claro. Por eso, el padre y la madre de un autónomo son, como dice Martínez, una pieza clave para esta forma de vida, ya que proporcionan «apoyo moral, techo, dinero y 'tuppers' a cambio de que los domingos les configures sus dispositivos bluetooth».

4

«¡Qué suerte, sin horarios!»

«Es una idea extendida, aunque a mí personalmente, como mis amigos son también autónomos, no me lo suelen decir», apunta. Y los asalariados que conocen su situación «me ven meter tantas horas que tampoco genero envidias». Eso sí, los que no... la sueltan. ¿Enfada mucho esta frase? «Siendo autónomo, es mejor pasar y no dar explicaciones. Si no puedes cambiar algo, menos, toreálo», aconseja.

5

«¡Pues pilla una baja!»

Para un autónomo, una baja es «una señora bajita», no un periodo en el que se deja de trabajar por una causa justificada mientras se sigue cobrando. Para los emprendedores, 'baja' es una palara que proviene del latín 'dejasdecobrarum'. Así que mejor no se la recomendemos a la ligera.

6

«El 'coworking' mola»

Suena supermoderno y 'supercool'. Pero la realidad viene siendo que hacer 'coworking' –es decir, compartir «espacio de trabajo, cocina y psicodramas» con otros 'iguales'– es la única salida para muchos autónomos. Así que no, no es tan 'cool' como parece.

7

«Tú con el tique desgravas, ¿no?»

Ay, decimos esto como para ir de enterados y como si los autónomos tuviesen que dar las gracias a la providencia por esos cuadraditos de papel, que tienen tendencia a perderse y que, según la experiencia del autor del libro, «nunca te podrás desgravar». «Encima, con esas tintas se borran totalmente a los treinta segundos», añade. Él aconseja su autodestrucción. Quizá no sea lo mejor para el bolsillo, pero libera tensión.

8

«Necesitas vacaciones»

Es la gran frase de los asalariados. Tiene su lógica. Lo que pasa es que a un autónomo cansado nada le incrementa más la fatiga que explicar que, si desconecta..., ¡no cobra!

9

«Estáis venga a quejaros de la cuota...»

Toma, claro. Sobre todo, porque son casi 300 euros y en otros países no existe o es muy pequeña, tal y como indica Àlex Martínez en su guía. «En Reino Unido pagas 14 euros al mes, en Portugal no hay cuota, en Italia va en función de los ingresos y en Francia no pagan nada el primer año... Hay que intentar cambiar esto, pero no tengo mucha fe, la verdad.Mejor asumirlo», indica.

10

«Pensaba que, como somos de la familia...»

Frase mortal. Traducida: quiere decir que vas a pedir a un pariente autónomo que te haga un trabajo gratis o casi. La oyen muy a menudo. Y es dramática. Muchas veces, estas personas se hacen autónomos precisamente para que unos superiores no se enriquezcan a su costa. ¿Y qué ocurre? Que terminan siendo chuleados por gente con su mismo ADN o por amigos. Lamentable.