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¿Pueden los pilotos dormir durante un vuelo? ...y otras preguntas curiosas de lo que pasa en un avión

Anécdotas y curiosidades de pilotos y azafatas

¿Pueden los pilotos dormir durante un vuelo? ...y otras preguntas curiosas de lo que pasa en un avión

Hablamos con pilotos, tripulantes de cabina y de tierra para que nos cuenten sus trucos, los secretos de cada viaje y aquello que nunca debemos hacer cuando estemos volando

Julia Fernández

Sábado, 23 de marzo 2024, 23:18

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Este fin de semana media España ha dado el pistoletazo a las tan deseadas vacaciones de Semana Santa. Y se nota: en la calle, en las carreteras y también en los aeropuertos. Son días de mucho trajín y muchos nervios en las terminales. Al facturar, dentro del avión, al llegar... Ese mundo desconocido en el que nos adentramos cuando pisamos un aeropuerto nos transforma y en algunos casos nos posee de tal manera que perdemos el control y nos volvemos auténticos basiliscos. ¿Por qué no puedo llevar mi maleta de mano encima de mi asiento? ¿Tengo que pagar por elegir asiento? ¿Dónde se ha quedado mi equipaje, que no sale por la cinta...? Hablamos con pilotos, tripulantes de tierra y de cabina para responder a las dudas más habituales, pero también para desmontar mitos y descubrir interioridades que nos ayudarán a comprender mejor qué pasa cuando volamos.

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    Tengo un viaje largo: ¿pueden dormir los pilotos?

En los viajes de largo recorrido, aquellos que duran seis horas o más, la tripulación se refuerza. En el caso de los pilotos, van uno o dos más. Con lo cual, sí está permitido que descansen: «Bien en asientos habilitados o en pequeños camarotes», explica Carlos García Molaguero, portavoz de Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (COPAC). En vuelos más cortos no es habitual. Ahora bien, en casos «muy excepcionales», la norma sí permite que un piloto «afectado por la fatiga, la amenaza más seria que tenemos», pueda descansar previa información a las autoridades y poniendo en marcha un protocolo que incluye mayor comunicación con el compañero que se queda a los mandos. ¿Es habitual que ocurra lo que les pasó a los dos pilotos de Batik Air a principios de mes, que se durmieron y se despertaron a tiempo de aterrizar? «Absolutamente no». Por otra parte, la tripulación de cabina también tiene derecho a lo que en el argot se denomina «descansos programados» en grandes viajes. En los aviones de largo recorrido como el Airbus A380, de dos plantas, puede haber una veintena de profesionales de este tipo, así que «se hacen turnos».

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    Qué hacen pilotos y azafatas antes de volar

Los pasajeros deben llegar a tiempo de poder facturar el equipaje, pero la tripulación también tiene que llegar con antelación a su vuelo. En el caso de los pilotos es necesario que lo hagan entre 60 y 90 minutos antes de la salida. «Pero mientras llegamos ya estamos estudiando las características del vuelo», explica García Molaguero. «Tenemos que conocer la ruta y el espacio aéreo, informarnos de la meteorología que nos vamos a encontrar, comprobar todos los elementos de seguridad, hablar con la tripulación...». No es ponerse a los mandos y listo. En el caso de las azafatas este lapso de tiempo se alarga hasta las tres horas: «Tenemos que recibir al pasaje, pero es que antes tenemos una reunión previa de seguridad, repasamos protocolos, actualizamos o refrescamos conocimientos médicos, chequeamos todos los elementos de la aeronave, estudiamos el plan de vuelo...», relata Ángeles Venegas, tripulante de cabina con ocho años de experiencia y un canal en Youtube en el que desgrana sus vivencias. Vamos, que para cuando nos reciben llevan ya un buen tute previo.

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    ¿Por qué tengo que pagar por mi equipaje?

El momento de facturar el equipaje es uno de los más estresantes siempre, pasen los años que pasen. «A la gente le cuesta entender que tiene que pagar si se excede de peso», señala @Tacirupeca en conversación con este periódico. Ella, que prefiere mantener oculto su nombre real, fue hace años personal de tierra de una aerolínea. «La mayor mentira del mundo es que nos leemos las cláusulas y condiciones del billete», ríe. «Me sigue alucinando la capacidad que tiene la gente para repartir sus objetos entre gente que no conoce. Una vez, una señora le dio el bolso a otro pasajero, desconocido. Cuando fue a facturar su maleta, le pedimos la identificación, que tenía en el bolso, claro, así que nos contó la jugada. Lo más alucinante es que ni siquiera sabía su nombre para localizarlo. Al final, el hombre volvió al ver que tardaba en llegar», cuenta.

Las cifras

7.449 vuelos

gestionados en un día es el récord histórico según Enaire. Se registró el pasado 22 de julio. En 2023, el número total fue de de 2,2 millones, un 10,6% más que en el ejercicio anterior y que marca la recuperación del tráfico precovid.

186 euros

de media costarán los billetes el día más barato para volar desde España esta Semana Santa: será el jueves. El martes, por contra, es la jornada más cara y tendremos que dejarnos de media casi 400 euros.

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    El personal de tierra puede impedirte volar

El personal de tierra es el primero que atiende a los viajeros «y por ello también muchas veces descargan con nosotros», reconoce la extrabajadora del sector aéreo. «Si alguien es violento en el mostrador no podemos dejarlo embarcar». Hubo una vez que uno les empujó a su compañera y a ella tras un rifirrafe: «Salió corriendo y se montó en el avión. Tuvimos que llamar a la Guardia Civil para que le sacaran. Y todavía preguntaba que por qué».

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    Borrachos, violentos, miedicas... ¿qué hacer ante cada tipo de viajero?

«El comandante del vuelo es el responsable de todo lo que pase», dice García Molaguero. Si los incidentes son graves, «en último caso se desvía el vuelo al aeropuerto más cercano avisando a las autoridades», pero la tripulación de cabina suele resolver muchas situaciones sin llegar a esos extremos. «Desde que un pasajero entra sabemos si tiene miedo, si está enfadado, si puede ser molesto...», explican Mayte Ogáyar y Gema Gálvez, delegadas sindicales de Stavla (Sindicatos de Tripulantes de Líneas Aéreas). «Necesitas mucha mano izquierda», apoya Venegas. Aunque hay trucos. En el caso de los que se hacen un 'melendi' «a veces nos hacemos un poco los despistados con sus peticiones para no servirles más alcohol ». Y si no puede evitarlo, sacan sus tretas infalibles: «Si por ejemplo piden un gintonic, le echamos la tónica y perfumamos el vaso con ginebra, pero sin echarle casi». Lo que evitan en todo caso es un enfrentamiento directo.

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    Vaya rabieta... ¿qué se hace con los niños que dan problemas?

«Son temidos por el resto de los pasajeros, pero los tripulantes de cabina tenemos experiencia en tratar con ellos. ¡Hay que ganárselos! Mi truco es negociar con galletas y jugar a la gran distracción que puede ser un avión», desvela Ogáyar. «La experiencia nos hace a veces ser psicólogos e, incluso, podemos adelantarnos a estas rabietas», continúa Gálvez. A Venegas lo que le molesta es que los padres no pongan de su parte.

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    ¿Qué pasa si no llego a tiempo de embarcar?

Si un pasajero que ha facturado no se presenta al vuelo, su maleta debe ser depositada en tierra. «Es bastante lío», reconoce Tacirupeca. Por eso, cuando alguien no llega se le llama por megafonía con urgencia. Eso sí, mientras tanto, una persona de la tripulación accede a la bodega con el código de su billete y localiza su equipaje por si hay que bajarlo. «Por eso se colocan dos códigos, uno en el asa y otro en la base del mismo, que se ven independientemente de cómo se coloque en los rags (estantes)». Esta situación es especialmente delicada cuando tenemos una conexión y también provoca la pérdida de muchas maletas. «Si vas a coger otro vuelo después, asegúrate de que haya al menos una hora entre uno y otro», aconseja.

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    Por qué no puedo poner la maleta encima de mi asiento

Colocar el equipaje de mano en los huecos encima de los asientos es como un duelo al sol. «Son nuestro gran problema», confirman Ogáyar y Gálvez. Todos los viajeros quieren que su bolsa esté ahí. «Pero es imposible porque por cada seis asientos hay hueco para tres maletas», replica Venegas, que reconoce que le han llegado a insultar por mover el equipaje. Si tiene usted la mala suerte de coincidir con una fila con 'overbooking' de maletas, alguna será colocada por la tripulación en otro armario y le informarán dónde. «Otra cosa que la gente no sabe es que nosotros no tenemos que subirles las bolsas ahí. No está recogido en nuestro contrato. Lo hacemos por cortesía», describen estas profesionales. «Y si alguien no lo entiende o se hace el lesionado, que también pasa, siempre nos queda el recurso de llevarle el equipaje a bodega... Aunque cuando decimos esto, vemos 'recuperaciones' milagrosas», desliza Venegas. «A mí una señora me invitó a comer más chorizos de su pueblo por no poder levantarle la maleta. Obviamente bajó a bodega por exceso de peso», desvela Ogáyar, que al menos se rió de la ocurrencia. La bolsa, por cierto, estaba llena de esos manjares.

La frase

«Me llama la tención los que corren para situarse en la cinta de maletas. ¿Dónde piensan que van a ir solas?»

Tacirupeca

Extripulante de tierra

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    ¿Existen los upgrade a Business y Primera clase?

«Síííí...», admite Venegas, pero no es como lo cuenta mucha gente. «Cuando vas a hacerlo, eliges al pasaje que vuela regularmente, que tiene tarjeta de fidelidad con la aerolínea... son normas básicas». Vamos, que si no es su caso, siga soñando por si suena la flauta. Lo que se cumple a rajatabla es que cuando estos viajeros toman asiento suelen ser de los que «piden cosas, no se han visto en otra igual... ¡Y lo veo normal, yo también lo haría!», ríe la tripulante. Después de estos, los otros que suelen pedir mucha atención son los que «llevan ahorrando tiempo para tener la experiencia de ir en Primera y lo quieren exprimir». Curiosamente, la gente VIP «quiere descansar» y apenas da guerra.

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    Embarazada a bordo... ¿y si se pone de parto?

«En España no es una situación nada habitual porque no puedes viajar a partir de la semana 34-36, pero hay aerolíneas en las que sí te puedes encontrar mujeres a punto de dar a luz», reconocen Venegas. A mediados de mes sucedió en un vuelo de Aeroméxico entre México D.F. y Ciudad Juárez. «En el curso de tripulante de cabina te enseñan a asistir un parto y a atender otras emergencias médicas. Estamos preparados y tenemos kits para ello. Si no da tiempo a aterrizar, la mujer puede dar a luz de forma segura con nosotros», confirma Venegas.

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    ¿Sexo en el avión?

«¿Tú lo ves en los restaurantes? No, verdad. Pues no sé qué le pasa a la gente con los aviones, pero sí, existe. Y les pillamos, claro», explica con resignación esta misma profesional. Y recuerda: «Los baños se abren desde fuera aunque eches el pestillo».

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    ¿Qué me recomienda comer o beber un tripulante de cabina?

La comida de los aviones no se prepara in situ, solo se calienta. «Lo hace una empresa de catering y nosotros no manipulamos el alimento. Como mucho, lo emplatamos para los pasajeros de primera clase», explica Venegas. Esto se hace en unos hornos especiales y los envoltorios también son diferentes porque son «totalmente ignífugos».

– ¿La tripulación come lo mismo que los pasajeros?

– Depende, pero nuestra comida también es de catering.

– ¿Si puedo elegir, qué me recomienda pedir?

– Hombre, no es lo mismo la comida de primera, que puede hasta haber langosta, que la de turista, que son unos macarrones...

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    En destino: la carrera por llegar a la cinta de maletas

A Tacirupeca siempre le ha hecho gracia la carrera del pasaje por salir del avión y colocarse en la cinta de maletas. «¿Dónde se piensan que van a ir solas?», bromea e insiste en que no es necesario. «Dan varias vueltas, hay tiempo de cogerla. Y si no aparece su dueño se deja en la zona de reclamación de equipaje para dársela».

¿Les gustan a los pilotos las pelis de tragedias aéreas?

Carlos García Molaguero reconoce que él si las ve, pero se fija mucho en la parte técnica del filme y concluye que en muchos casos están muy novelados. Vamos, que realidad y ficción tienen poco que ver. 'La sociedad de la nieve' le ha gustado, pero avisa: «Esa aviación poco tiene que ver con la actual». Si tiene que elegir una peli lo tiene claro: «Muchos nos identificamos más con 'Sully'», dirigida por Clint Eastwood y que cuenta la historia de Chesley Sullenberg, que tuvo que aterrizar un Airbus A320 en el río Hudson al chocar con una bandada de pájaros. «Está bien documentada y cuenta esa parte no tan bonita del oficio de piloto: tomar decisiones complicadas».

El ligoteo y otros mitos

Pilotos y tripulantes de cabina son conscientes de que sobre su trabajo hay una serie de mitos que se trasladan de generación en generación. A Carlos García Molaguero le molesta esa imagen que tienen los pilotos de que su trabajo está chupado. La culpa es del piloto automático. «La gente se cree que es solo darle a un botón, pero no es cierto», explica. Van pendientes de todo aunque esa ayuda esté activa. Coincide en ello otro colega de profesión, esta vez americano Gary Baumgardner, cuyos perfiles en redes sociales son el mejor ejemplo de cómo desmontar esas falsas creencias

Por otro lado, «cuantos más automatismos hay en la cabina de un avión, también puede haber más problemas y hay que conocer sus soluciones», destaca García Molaguero. De ahí que estos profesionales estén en continuo reciclaje y actualizando sus conocimientos. Lo que sí admite sin ambages es que él, como pasa con otros compañeros, mira al cielo cuando oye un avión y es capaz de reconocerlo a esa distancia. «También uso las aplicaciones como Flight Radar. Es increíble cuánta vida hay ahí arriba», sonríe.

En el caso de los tripulantes de cabina pesa mucho el componente femenino. A día de hoy todavía hay gente que se sorprenden a ver azafatos –por cierto, el término no les gusta ni a ellas ni a ellos porque es incorrecto–. Y también quien intenta ligar con la tripulación. El cine y las novelas han hecho mucho daño.

Otro asunto sobre el que hay mucha rumorología es la apariencia de los tripulantes de cabina. Más allá de la altura y el uniforme, es cierto que algunas aerolíneas dan pinceladas sobre cómo deben arreglarse sus trabajadores para tener buena cara.

En el caso de Emirates, por ejemplo, una de sus tripulantes, Tessa Johnson, contó en TikTok que deben usar base de maquillaje, colorete y pintalabios rojo. Los ojos también debe maquillarlos: «Puedes llevar rímel o delineador y sombra de ojos cálida. Hace tiempo también era imprescindible que ellas llevasen tacones. Ahora cada vez menos. Vueling incluso ha sido amonestada por la Inspección de Trabajo de la Generalitat de Cataluña por esta exigencia.

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