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Acto en memoria del primer aniversario del hundimiento del 'Castillo de Olite' en la bahía de Cartagena, donde fue alcanzado por una batería republicana el 7 de marzo de 1939, a punto de concluir la Guerra Civil. ABC
El horror del 'Castillo de Olite'

El horror del 'Castillo de Olite'

Lugares imposibles ·

El drama y el olvido rodean a este barco, hundido al final de la Guerra Civil en Cartagena

óscar beltrán de otálora

Jueves, 27 de agosto 2020, 23:05

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Una de las tumbas más grandes de la Guerra Civil española no se puede visitar. Imaginen la siguiente escena: corre el año 1952 y un grupo de buzos de la Armada desciende hasta el pecio de un antiguo carguero sumergido en la bahía de Cartagena, a 24 metros de profundidad. Colocan cargas explosivas en los mamparos del buque. Tras la detonación, decenas de cadáveres se desparraman desde las sentinas y algunos suben a la superficie. Los buceadores seguirán bajando día tras día y, rodeados de esqueletos, colocarán más bombas hasta que ya no quede nada de la embarcación. Las planchas de acero extraídas del navío se venderán como chatarra a una empresa de Bilbao y el lugar en el que se encontraba terminará sepultado bajo el cemento empleado para ampliar un muelle de atraque.

Ese fue el fin del 'Castillo de Olite', el barco que protagonizó una de las mayores tragedias de la Armada durante la Guerra Civil y del que hoy ya no queda sino el recuerdo. Su hundimiento, tras ser cañoneado por una batería republicana, causó la muerte de unas 1.470 personas -cuando el 'Titanic' se fue a pique, fallecieron 1.500 pasajeros-. El drama se produjo el 7 de marzo de 1939.

Cartagena era la base de la flota leal al régimen republicano. El 4 de marzo se produjo una sublevación de militares que deseaban poner fin a la contienda y se enfrentaron a los comunistas. Aprovechando el caos, los quinta columnistas de derechas comenzaron a tomar las calles y el general Franco, conocedor de la situación, ordena realizar un desembarco para apoderarse de la base militar.

Casi 1.500 muertos

  • Desembarco frustrado. El buque formaba parte de un convoy enviado por Franco desde Málaga y Castellón para tomar Cartagena, la base de la flota republicana.

  • 1952 El 'Castillo de Olite' es volado con explosivos para venderlo como chatarra.

Desde Málaga y Castellón, en manos de los franquistas, zarpan treinta barcos con 25.000 hombres a bordo. Su misión, tomar Cartagena al asalto. Pero, a medio camino, una brigada comunista consigue recuperar el control de la ciudad. El desembarco ya no es posible y el convoy da media vuelta. Todos excepto el 'Castillo de Olite'. Su radio está estropeada y no recibe ningún mensaje de alerta. El 7 de marzo se presenta en la bahía de Cartagena y recibe un cañonazo en su bodega. Las municiones almacenadas estallan y se produce la carnicería.

El barco se fue cubriendo de fango y olvido. Ni a los mandos franquistas les apetecía recordar una tragedia propiciada por su falta de organización, ni los republicanos se podían sentir orgullosos de una masacre ocurrida en los estertores de la guerra. El pecio se vendió como chatarra en plena dictadura.

Suicidios de refugiados

Hay un relato de los días posteriores a la destrucción del 'Castillo de Olite' que acrecienta el horror vivido en este episodio. Más de 30.000 personas, muchas de ellas procedentes de Cartagena, esperan en Alicante el atraque de un barco que les lleve a Argelia. El navío nunca llegó. La noche en la que ya saben que jamás serán evacuados, cunde la desesperanza. Al amanecer, se empiezan a escuchar tiros aislados entre la multitud. La sucesión de disparos no cesa. Son refugiados suicidándose ante el pánico a ser capturados.

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