Lidia Carvajal

¿De dónde viene la merluza que comemos?

Pues la mayoría del lejano Atlántico sur. Los expertos insisten en que no solo es importante saber de dónde proceden los alimentos que consumimos sino también conocer cómo llegan hasta nuestra mesa

Carmen Barreiro
CARMEN BARREIRO

Conocer dónde y cómo se producen los alimentos es una preocupación cada vez más frecuente entre los consumidores, pero ¿sabría decir de dónde procede la merluza que va a cenar esta noche o la manzana que se tomará de postre? Es más, ¿sería capaz de entender el etiquetado en el que se precisa el origen de cada producto? «Pues es posible que la ternera, las naranjas o las uvas que se está tomando estos días lleguen de sitios tan lejanos como Sudáfrica o Nueva Zelanda pese a que en nuestro país son ahora mismo productos de temporada», advierten en la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Los expertos en sostenibilidad medioambiental alertan de que el 18% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero ya proceden de las cadenas de suministro de alimentos, de manera que la ecuación es sencilla: cuantos más productos de cercanía metamos en la bolsa de la compra, menor será el impacto en el medio ambiente. En este sentido, la OCU insiste en que no solo es importante saber de dónde vienen los aguacates, los tomates o las pechugas de pollo que comemos, sino también conocer cómo llegan hasta nuestra mesa. «Un alimento que se transporta en avión tiene un impacto ambiental mucho mayor que si viene en tren, barco o por carretera. De ahí que un gesto tan sencillo como comprar productos de cercanía sea tan importante para la sostenibilidad del planeta», razonan los expertos. Lo que ocurre es que no siempre tenemos tiempo ni resulta sencillo encontrar en el etiquetado el origen de cada alimento para hacer una cesta de la compra con productos de cercanía.

Según un estudio realizado en septiembre por la OCU, en el que se analizaron las etiquetas de una docena de productos frescos (merluza, sardinas, salmón, pechugas de pollo, lomo de cerdo, filetes de ternera, patatas, tomates, manzanas, naranjas y huevos de gallinas en jaula y ecológicos) en medio millar de supermercados de todo el país, la mayoría de los alimentos (92%) cumplen la obligación legal e incluyen su procedencia, «pero hay un porcentaje nada desdeñable» en el que la información del etiquetado es incorrecta o directamente no se indica. «Hemos encontrado productos en los que aparecen varios países como lugar de procedencia; envases de ternera en los que solo se informa del lugar de la cría, cuando debería figurar también el de nacimiento y sacrificio; o productos en los que se destaca su origen 'nacional' cuando la normativa exige que se debe indicar el país o el lugar concreto de origen», advierten en la OCU. El estudio, financiado por el Ministerio de Consumo, arroja las siguientes conclusiones.

Pescado

El 62% de la merluza procede del lejano Atlántico sur

Según explica el informe, en el caso de los pescados, ya sean frescos, congelados, envasados o a granel, es obligatorio indicar su procedencia. Si son de pesca extractiva (la tradicional) se debe especificar el número o el nombre de la zona FAO –la 27, por ejemplo, es el Atlántico nordeste– o el lugar concreto de la zona de pesca, mientras que si se trata de productos de acuicultura se debe informar del país de origen. En el 11% de las etiquetas analizadas, el origen no era correcto.

En el caso concreto de la merluza, llama la atención que más de la mitad de la que se consume en nuestro país (62%) proceda del Atlántico sur, «mucho más lejano de nuestras costas que el Atlántico norte (zona FAO 37), que incluye el Cantábrico, el Golfo de Bizkaia y alrededores de Irlanda, Francia y Reino Unido, que es donde faenan habitualmente los pesqueros españoles y que, sin embargo, es el origen de solo el 29% de las merluzas que encontramos en los supermercados analizados», destaca el informe de la OCU.

Frutas, verduras y hortalizas

Los tomates vienen de Bélgica y Holanda en verano

En este apartado se podría responder a la eterna pregunta de por qué los tomates de ahora no saben como los de antes. «Porque si nos empeñamos en comerlos fuera de temporada, lo más probable es que los que nos encontremos en el supermercado hayan tenido que cruzar medio mundo en una cámara frigorífica», argumenta la farmacéutica y experta en seguridad alimentaria, Gemma del Caño. Y no va desencaminada. El 90% de los tomates que consumimos son de origen español, pero también es cierto que cuando los compramos fuera de temporada, en verano, por ejemplo, una gran parte procede de Bélgica y Holanda.

Las frutas y verduras, al igual que el pescado, también deben indicar obligatoriamente su origen. «En las que se venden a granel, esta información suele estar en la caja del producto o en la tablilla del precio», precisan en la OCU. En cuanto a las manzanas, la mayoría son españolas (67%), aunque un porcentaje significativo (12%) proceden de Argentina o Chile. Otro dato que se debe tener en cuenta: «En España prácticamente no hay naranjas hasta el mes de noviembre, por eso las que se venden fuera de temporada suelen venir de Sudáfrica», precisan.

Carne

La mayoría es de aquí, pero a veces no se sabe de dónde

Explican en la OCU que en el caso de las carnes solo es obligatorio indicar el origen cuando es envasada, «salvo si es ternera, que hay que especificar el país de nacimiento, de crianza y de sacrificio». El problema y uno de los «incumplimientos más habituales en el etiquetado de las carnes es alegar un origen 'nacional' sin especificar el lugar concreto de procedencia», tal y como se exige por ley. «También resulta llamativo que en un país productor de carne como es España, que podría ser perfectamente autosuficiente, se encuentre pollo de Brasil o cerdo de Portugal», destacan los autores del estudio.

Huevos

De jaula, camperos... Todos son de origen español

En este caso no hay duda. El 100% de los huevos que se venden en los supermercados analizados son de origen español, tanto los de gallinas de granja, como los camperos o los ecológicos. «Lo primero que ve el consumidor en el estuche sobre el origen del producto es el centro de envasado. Se trata de un código que empieza por ES14 seguido del número sanitario del centro y a veces se acompaña de unas letras que corresponden a la provincia donde se producen», especifican en la OCU.