¿Cómo se come un huevo frito? ¿Y las gambas?

El protocolo en la mesa está para ayudarle. Acúerdese que su pan es el de la izquierda, que le sirven por la derecha y si no quiere meter la pata copie siempre al anfitrión

Carmen Barreiro
CARMEN BARREIRO

Le acaban de invitar a una comida. Nada serio, una reunión de amigos para celebrar un ascenso en uno de los restaurantes de moda de la ciudad. Llegan, se sientan, empiezan a charlar y uno de ellos echa mano al pan. La primera en la frente.

– ¡Oye, que ese es el mío!

– Que no, hombre, que no. Que ese es mi pan.

– Pero vamos a ver, ¿cuál es el mío? ¿el de la derecha o el de la izquierda? Que siempre me lío.

«El que está situado a tu izquierda», resuelve Marina Fernández, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Escuela Internacional de Protocolo (EIP). «Es un duda muy frecuente, que suele generar muchas situaciones divertidas. Aunque ahora mismo tenemos que ser especialmente cuidadosos con comer solo de lo nuestro por el tema del coronavirus», añade la experta. La anécdota del pan es tan solo una de las muchas cuestiones de protocolo que nos pueden asaltar durante una comida o una cena y que no siempre sabemos resolver de la manera más adecuada. «Un truco que suelen funcionar muy bien en estos casos es mirar lo que hace el anfitrión y copiarle», aconseja Luisa López, profesora de Sala del Basque Culinary Center (BCC). Si no quiere meter la pata, siga los consejos de las expertas.

Cubertería

Como en la película de 'Pretty Woman', de fuera hacia dentro

Antes de empezar la comida, lo primero que tenemos que hacer en «tomar posesión del puesto en la mesa». «Y eso se hace colocándose la servilleta sobre las rodillas, a no ser que en el menú se incluya algún alimento que no requiera su uso como, por ejemplo, los calçots. En ese caso, nos pondremos un babero», precisa Marina Fernández. Lo siguiente que debemos hacer es fijarnos en la cubertería. Es probable que si se trata de un menú completo nos encontremos con una cuchara, dos tenedores, un cuchillo y una pala de pescado. «No tenemos que volvernos locos contando las púas para saber cuál es el tenedor de la carne o el del pescado. Como bien se explica en la película de 'Pretty Woman', los cubiertos se utilizan de fuera hacia dentro», coinciden las expertas.

Ahora bien, si se trata de un restaurante con menú degustación o de cocina creativa «es posible que lo que nos pongan delante no se coma ni con cuchillo ni con tenedor, porque lo mismo nos sirven una crema que va dentro de una especie de tubito de pasta de dientes. En estos casos es muy fácil. Lo único que tenemos que hacer es seguir las indicaciones del personal de sala, que nos explicará con todo lujo de detalles cómo lo tenemos que comer», señala la directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Escuela Internacional de Protocolo, con sedes en Madrid, Barcelona, Valencia y Granada.

¿Qué ocurre cuando no sabemos usar uno de los cubiertos? «Si estamos en un ambiente de confianza, no pasa nada porque preguntemos a uno de los comensales cómo se utiliza. Si el ambiente es más formal o no nos interesa, lo mejor es fijarse en lo que hacen los demás, sobre todo el anfitrión, y copiarle». Algo parecido ocurre cuando vamos a un restaurante asiático y nos ponen palillos para comer. «Para nada está mal visto pedir un cuchillo y tenedor».

Cristalería

Copa de tinto, de blanco, de cava... y vaso para el agua

La disposición de la cristalería en la mesa también ha variado en los últimos años. «Antes, por ejemplo, la copa de agua iba en el centro y era la más grande. Ahora, sin embargo, se suele servir en vaso en la mayoría de restaurantes y casas particulares», aclara Luisa López, jefa de sala del Arzak durante casi una década. ¿Cómo distinguimos entonces una de tinto de una de blanco? «El mundo cristalería ha evolucionado mucho desde el punto de vista estético y no siempre es fácil identificar las copas. No hay que agobiarse. Lo mejor en estos casos es dejarse guiar por el camarero, que es nuestro gran aliado en el restaurante. Esperas a que te sirva y listo», aconseja Marina Fernández.

¿Y si no me apatece o no me gusta el vino que ha pedido el anfitrión? Este es un «terreno delicado», coinciden las expertas. «No es solo una cuestión de confianza sino también de la imagen que se quiere proyectar. Protocolo puro y duro. Por ejemplo, si te han invitado a comer tus cuñados y pides un vino diferente al que han elegido puede que les siente mal aunque sea un ambiente familiar y de total confianza. Hay que ser cuidadosos, porque la utilización del protocolo, ya sea cumpliéndolo o alejándose de él, lanza un mensaje muy claro», razona la directora de Comunicación y Relaciones de la EIP.

El servicio

Se sirve por la derecha, pero se puede retirar por ambos lados

Otra situación que se repite mucho es esa especie de danza entre el camarero y el comensal cuando toca servir o retirar un plato. Apunte. « Se sirve siempre por la derecha, ya sea emplatado a la americana o a la manera francesa o inglesa (con bandeja). Otra cosa es el desbarasado (retirada de los platos), que se puede hacer tanto por la izquierda como por la derecha», especifica Luisa López.

El menú

¿Untar en la salsa? Claro que sí. Ante todo, naturalidad

Uno de los momentos más delicados en las comidas, sobre todo en las más formales, se produce cuando tenemos dudas sobre cómo se tienen que comer determinados platos. ¿Tengo que pelar las gambas con cubiertos o mejor con las manos? ¿Puedo untar el pan en la salsa? ¿Cómo se come una hamburguesa? «Ante todo, naturalidad», aconsejan las expertas en protocolo. «Hay alimentos que se comen únicamente con el tenedor como, por ejemplo, el huevo frito. Pero tampoco nos tenemos que preocupar demasiado porque el que marca la pauta es el anfitrión», insiste Marina Fernández. «Si me sirven unos huevos fritos y me ponen cuchillo y tenedor, el protocolo me está diciendo que en ese sitio se comen con cuchillo y tenedor. Sin embargo, si solo tengo un tenedor, lo que me transmite el anfitrión es que en su casa se comen con tenedor».

Otro ejemplo. ¿Cómo se tienen que comer las gambas? «Pues en principio con pala de pescado y tenedor, pero que no cunda el pánico porque en este caso ocurre lo mismo que con los huevos fritos. Si el anfitrión echa mano, mi consejo es que hagas lo mismo, porque si te pones todo digno a comer las gambas con los cubiertos quizás piense que le estás haciendo un feo. Si la comida o la cena es en un restaurante, el código es el mismo. Si el el que invita no usa los cubiertos, te da carta blanca para que tú también los hagas». Las nécoras y los percebes se comen siempre con la mano, o con la ayuda de una pinza para romper los caparazones. Ahora bien, la langosta, con tenedor y pala de pescado.

Y la pregunta que siempre nos hacemos. ¿Se puede mojar el pan en la salsa? «No hacerlo sería un pecado. Cómo vas a dejar la salsa sin untar. Es un sí rotundo», aclara la profesora de sala del BCC. Marina Fernández es de la misma idea, pero matiza. «Cogemos un trozo del pan que está a nuestra izquierda –recuerden, siempre el de la izquierda–, partimos un trozo pequeño, lo pinchamos y mojamos en nuestro plato no en la fuente del centro y menos ahora con el coronavirus».

Imprevistos

Si tira una copa de vino, sobre todo no arme escándalo

Puede ocurrir que durante una comida surjan imprevistos como un ataque de tos o una pequeña torpeza con una copa de vino. En estos casos, los más importante, según las expertas, es no armar escándalo. «Un reacción habitual cuando derramamos una copa –que es algo que puede pasar y no hay que darle más importancia–, es 'ay, ay, ay' y empezar a limpiarle con lo primero que pillamos. Pues, no. Lo mejor es darle tu servilleta si no está sucia y avisar al camarero sin que se entere todo el restaurante. «Estamos para ayudar y preparados para todo tipo de imprevistos», subraya Luisa López. «Un buen detalle es ofrecerte para pagar la tintorería». Ante un ataque de tos o de hipo, lo más recomendable es pedir disculpas a la mesa y retirarte sin dar más explicaciones. «Vas al baño, estornudas hasta quedarte agusto y vuelves. Si, por ejemplo, tienes que tomar una medicación y no tienes mucha confianza con el resto de comensales, te vas a la barra, pides un vaso de agua, te tomas el antibiótico y regresas», aconseja la directiva de la EIP.

Móviles en la mesa

Desde su prohibición hasta el 'momento foto del plato'

En este apartado hay que respetar siempre el protocolo de cada restaurante. Desde los que obligan a los comensales a dejar los móviles en una consigna a la entrada hasta los de 'barra libre'. En los locales donde no se especifique, Marina Fernández es partidaria de establecer lo que denomina como 'momentos móvil', tal y como ocurrió en su día con el 'momento cigarrillo'. « Te traen el plato, sacas el móvil, haces la foto de rigor y lo vuelves a guardar», propone la experta.

El lenguaje de los cubiertos no existe

Seguro que ha oído hablar alguna vez del lenguaje de los cubiertos, una especie de código no verbal en el que, en función de cómo coloques el cuchillo y el tenedor sobre el plato, quieres lanzar un mensaje u otro. Desde que el plato no te ha gustado a que quieres repetir o pides paso al siguiente. Pues bien, se trata de un lenguaje inventado que nada tiene que ver con el protocolo. «Es más, es que ni los profesionales sabemos de dónde ha salido. Cómo vas a decirle a una persona que te ha invitado a comer que el plato no te ha gustado. ¿A quién se le ocurre?», se pregunta Marina Fernández.