Lentes marrones para los miopes y verdes para los hipermétropes

¿Sabe cuál es su gafa de sol perfecta?

Carmen Barreiro
CARMEN BARREIRO

Además de mascarilla y gel hidroalcohólico, a partir de ahora deberíamos añadir a nuestro kit de salida a la calle «unas buenas gafas de sol». Buenas, que no caras. Porque el criterio para elegir qué modelo nos conviene más no debe ser únicamente el precio. Características como el grado de protección, que la lente cumpla los requisitos mínimos de seguridad o conocer el tipo de filtro es mucho más importante para la salud de nuestros ojos que las cuestiones estéticas o económicas.

«En realidad deberíamos llevarlas todo el año, pero es ahora cuando nuestros ojos deben estar más protegidos porque los rayos solares caen perpendicularmente sobre la tierra. Lo ideal es usar unas gafas con una buena protección ultravioleta y que sean amplias y envolventes para que así no nos afecten los rayos», precisa Gloria Hermida, presidenta de la Sociedad Internacional de Optometría del desarrollo y del Comportamiento (Sideoc).

La experta alerta sobre «las gafas de sol adquiridas en bazares, mercadillos, top mantas o como meros complementos de moda, porque no ofrecen las garantías de calidad y cumplimiento de normativa. Existen muchísimos modelos en esos circuitos que son imitaciones o plagios y no están fabricados con la intención de cuidar de la salud. Al contrario, la ponen en grave riesgo». Entonces, ¿en qué debemos fijarnos a la hora de comprar unas gafas de sol?

1. Con el sello de la CE

Lo primero que debemos hacer es verificar que el modelo que hemos elegido para probarnos tiene 'marcado CE'. De esta manera, sabemos que el fabricante declara cumplir los estándares europeos de seguridad y calidad. También debemos comprobar que las gafas vienen con información clara sobre el tipo de modelo, el fabricante y « una referencia expresa a que cumple la norma ISO 12321, además de especificar el tipo de filtro (fotométrico, polarizado o degradado) y las posibles advertencias sobre los riesgos y restricciones de su uso como, por ejemplo, que no sean aptas para conducción», precisa la presidenta de Sideoc.

2. Cinco niveles de protección

La elección del grado de protección de la lente depende de para que queramos usar las gafas de sol. En este sentido, la normativa europea distingue cinco categorías, que van del 0 al 4. Las de 0 y 1 tienen una protección menor y solo se recomiendan para días sin sol o para grandes espacios cubiertos, mientras que las de protección 2 y 3 son las más adecuadas para los días soleados. De hecho, son las más habituales. «En el caso de las personas de ojos claros se recomienda usar siempre la 3», señala Hermida. Las de grado 4, que es el máximo, se utilizan para esquiar o en deportes de alta montaña. Pero además del nivel de protección, también debemos tener en cuenta que la gafa tenga un filtro contra los rayos ultravioleta, fundamental «para evitar daños en los ojos».

3. La importancia del color de la lente

El color de los cristales no influye en el nivel de protección de las gafas, pero sí que un determinado tono nos puede hacer sentir más cómodo que otro. Al margen del tema estético, las lentes grises, por ejemplo, alteran menos la gama cromática, mientras que las de color marrón potencian los contrastes y las verdes ofrecen una sensación de mayor luminosidad. De ahí que los miopes suelen ver mejor a través de cristales tintados de marrón y los hipermétropes de verde. Las lentes de espejo, muy de moda, son igual de seguras que el resto. El único inconveniente es de mantenimiento. «Se rayan más», resume Hermida.

¿Debemos invertir en una lente polarizada, más cara? «Es muy recomendable cuando se quieren evitar reflejos, por lo que son especialmente aconsejables para las personas que pasan mucho tiempo al volante. Lo más importante es que la elección de las gafas se haga de manera personalizada teniendo en cuenta nuestros gustos, necesidad de protección y la actividad para la que la vamos a usar».

4. Mucho cuidado con los ojos de los niños

En caso de utilizar lentes graduadas, la especialista recomienda que las gafas de sol también lo sean «para que así el confort visual y la protección solar se garanticen con las misma montura». También recuerda que debemos tener un especial cuidado con los niños al presentar una «especial sensibilidad a los rayos ultravioleta en su sistema visual, mayor que la de los adultos», por lo que aconseja «que se protejan los ojos, y deben ser convenientemente».