¿Hacia un futuro sin gorriones?

Seo Birdlife ha hecho público este martes un informe donde se alerta de que desde 1980 han desaparecido 600 millones de aves europeas

D. CHIAPPE | S. VÁZQUEZ

La afirmación de que cada vez se oyen menos pájaros cantando no es una percepción subjetiva de unos cuantos nostálgicos. Está avalada por estudios científicos como el que Seo Birdlife ha hecho público este martes. Según el informe, desde 1980 han desaparecido 600 millones de aves europeas... y no pertenecen a especies raras, sino que se trata de individuos que forman parte de algunas de las más comunes. Por ejemplo, la población de una de las especies de aves más habituales en el mundo, el gorrión, ha descendido por millones en las últimas décadas. Al parecer, su mortandad es mayor que su capacidad de reproducirse en las circunstancias actuales. Lo mismo pasa con la lavandera, el estornino y la alondra, según el estudio de Seo Birdlife, donde se alerta de que en España el 37% de las especies sufren un declive, entre ellas las golondrinas, las perdices, las alondras, las codornices y los vencejos. Los ecologistas dicen que basta con mirar el cielo para saberlo. Una de cada seis aves que había en el mundo se ha perdido, aseguran después de analizar los últimos 40 años y 378 especies que habitan en el continente. Así que un futuro no tan lejano vendrán «primaveras silenciosas», vaticina Fiona Burns, la autora principal de la investigación, que exige mayores esfuerzos en la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad.

Por el contrario, hay otras especies que han aumentado en población, hasta los 340 millones de nuevos individuos, lo que ha evitado que la caída sea más dramática. Existen, por otra parte, programas de recuperación y asentamiento de especies raras o en peligro de extinción que han sido existosos, lo que también ha contribuido a que la totalidad de pájaros no disminuya de forma más precipitada. Pero estos esfuerzos en los que media la mano humana no son suficientes, indica la ONG.

De este modo, el paisaje se llena de vacíos: de los gorriones comunes, la mitad de la población ha desaparecido, casi 250 millones de aves, según los datos recopilados del censo europeo de aves y los informes de los Estados miembros. Su pariente el molinero registra 30 millones de individuos menos. ¿Qué ha pasado? En general, la explicación es esta: «Los espacios de los que dependen las aves han sido arrasados por el ser humano», resume Anna Staneva, directora de Conservación de BirdLife Europe: «La naturaleza ha sido erradicada de nuestras tierras de cultivo, del mar y de las ciudades».     

Tal y como se recoge en el estudio, las aves migratorias que recorren largas distancias y las costeras son otras de las más afectadas. Entre ellas, la curruca, la lavandera y la avefría sobreviven al descalabro. Las conclusiones del estudio, alarmantes, se basan en datos obtenidos por los coordinadores de los programas nacionales de seguimiento, ayudados por «miles» de voluntarios que se han dedicado a contar aves cada temporada durante estas décadas, en 30 países europeos. Año tras año, cada vez han tenido menos que contar.

Según Sergi Herrero, de CREAF, esta perdida de diversidad y de individuos es preocupante. «Aunque hay otro tipo de animales, como los insectos y las mariposas que están aún peor», alerta. En el declive de todos ellos están las mismas raíces: la reducción de sus hábitats, Además, según advierte, con la pérdida de especies e individuos se produce «una pérdida de saber popular». «Cada vez hay menos gente que distingua cantos de pájaros, algo que nuestros abuelos sí conocían», indica.