La sostenibilidad llega al reparto de paquetes y la mensajería

Una 'startup' española crea unos triciclos eléctricos, para portes pequeños y medianos en la misma ciudad, que acortan las entregas

ARANTXA HERRANZ

En logística se habla de última milla como el proceso final de reparto de una mercancía. Pueden suponer muy pocos kilómetros con respecto al total, pero es justo donde pueden suceder muchos problemas y se puede perder gran parte de la eficiencia de este trabajo.

Una 'startup' española, WagonGo, quiere resolver parte de esta problemática con una alternativa sostenible: los triciclos eléctricos. La plataforma está preparada ya para el envío de paquetes y mercancías de cualquier tamaño (hasta 100 kilos de peso), siempre que tengan origen y destino en la misma ciudad.

Ha diseñado unos triciclos eléctricos con los que sus repartidores también pueden adentrarse en zonas restringidas por emisiones de CO2 y peatonales. Su CEO y fundador, Miguel Ángel del Pino, argumenta que la mejora de los tiempos de entrega en corta-media distancia y el propio respeto al medio ambiente fue lo que les llevó a poner en marcha este proyecto.

La compañía sostiene que, pese a la mejora tecnológica, sus precios son competitivos tanto para particulares como para empresas. Y afirma que su meta es hacer cualquier entrega en menos de tres horas.

Del Pino explica que los triciclos los conducen los conocidos 'riders' asociados a firmas como Glovo o Delivero, aunque en WagonGo los llaman 'drivers'. «Su relación con la empresa puede ser de dos tipos», detalla. Por un lado, un contrato a aquellos que quieran formar parte del equipo como personal propio. Además, «les damos nuestro triciclo eléctrico, que es nuestra seña de identidad, para que hagan sus entregas desde un vehículo totalmente innovador y sostenible», defiende.

La segunda opción es es que esos transportistas puedan ser «autónomos o personas jurídicas que están legalmente establecidas, y que posean un vehículo de transporte o una flota, esto es, que sean dueños de su tiempo y trabajo».

Por ahora, la compañía cuenta con seis triciclos operativos, aunque sus planes pasan por ampliar la flota. Su primera base se ha establecido en Madrid, aunque su proyecto incluye aterrizar, antes de que acabe el año, en Sevilla e incluso Barcelona. Luego, «a principios del año que viene, pretendemos seguir expandiéndonos por otras ciudades españolas como Valencia, apunta Del Pino. Y ya en una fase posterior contemplan su salto internacional.