El algoritmo español que sedujo a Iker Casillas y estudia el corazón

La apuesta empresarial del exguardameta lleva el nombre de Idoven, una empresa que ha creado un sistema propio que se apoya en inteligencia artificial para ayudar a prevenir infartos

ISAAC ASENJO Madrid

A Iker Casillas la vida le dio un vuelco radical el 1 de mayo de 2019. El de Móstoles 'volvió a nacer' tras sufrir un infarto agudo de miocardio en un entrenamiento con el Oporto. Colgó los guantes sin fecha de regreso hasta ayer mismo, que anunció su retirada del fútbol. Y como se suele decir, se marcha el futbolista pero nace su leyenda. El exguardamenta del Real Madrid se fijó tras esa vivencia en una empresa española cuyo algoritmo estudia los latidos de los deportistas y de la que hoy es inversor.

La apuesta empresarial del madrileño para el corazón comenzó con el doctor Manuel Marina como protagonista. Cofundador de la 'startup' Idoven (junto al ingeniero José María Lillo e Iñigo Juantegui) ofrece análisis cardiológicos para deportistas profesionales y populares. El cardiólogo en excedencia del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Madrid sedujo al campeón del mundo, que se vinculó con su fundación a la empresa de cardiología deportiva digital con el objetivo de poner la inteligencia artificial al servicio de la sociedad y 'sustituir' al médico en el seguimiento del paciente, con el objetivo de ayudar a prevenir infartos y otras enfermedades cardiacas en los colectivos más vulnerables, con especial atención a niños, personas con discapacidad o mayores.

La 'startup', gracias a su modelo de cardiología a distancia, ha podido llegar a diferentes hogares durante estos meses de confinamiento. En la actualidad, y más con la gran incertidumbre derivada del coronavirus, las revisiones médicas o pruebas han tenido que ser canceladas y aplazadas para minimizar los riesgos de exposición al virus por parte de los pacientes con más riesgo. Una adaptación que trae consigo el avance de la sociedad hacia los nuevos beneficios de la telemedicina.

Su proceder es sencillo: envían a la persona que quiera someterse al examen un dispositivo que mide su información cardíaca durante 24 horas, una semana o dos, en función del servicio que haya contratado. Una vez completado ese periodo de tiempo, se reenvía el dispositivo por correo a la empresa, que le remite un informe. «Esto nos permite llevar la medicina a cualquier sitio, a la casa de cada persona. En una prueba de esfuerzo tradicional medimos 15 minutos, con esto hemos llegado a medir a un deportista durante 11 horas», explica su fundador.

El software que está desarrollando Idoven podría identificar 58 alteraciones eléctricas del corazón, que representan el 90% de los problemas cardiacos más frecuentes.

El resultado es un estudio de salud cardiaca que permite prevenir problemas como infartos o casos extremos, como la muerte súbita. «Medimos cosas que habitualmente no se miden», asegura Marina.

Cada año se producen en España unas 30.000 muertes súbitas, un fallecimiento inesperado y repentino de una persona aparentemente sana cuya principal causa es una arritmia que provoca una parada cardiaca

A la apuesta se le suma la ventaja de respuesta rápida en colectivos vulnerables así como para aquellos cuyo acceso a los hospitales están alejados del lugar donde viven. «Intentamos que los pacientes que lo necesiten tengan acceso a la atención en remoto por parte de un equipo de cardiología y enfermería de primer nivel, con experiencia en prestigiosas instituciones sanitarias del país», explica Madina.