Tren de los Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana. / J. Signes

Suministran 160 rodamientos ilegales a los Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana

Los técnicos detectaron que los mecanismos no eran seguros y que incluso podrían haber provocado el descarrilamiento de los vagones

R. C. Valencia

La Policía Nacional y la Agencia Tributaria, en colaboración con la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude, han intervenido una tonelada de rodamientos ilegales de ferrocarril, suministrados por una empresa de Zaragoza a Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana (FGV) mediante concurso público. El empleo de estos rodamientos hubiera puesto en riesgo la seguridad de los trenes y la de los propios pasajeros, ya que su rotura produciría el descarrilamiento de los vagones, según han informado este jueves fuentes policiales.

La investigación se inició tras una denuncia presentada por una empresa, quien alertaba de la adquisición de 160 rodamientos que supuestamente eran de su marca por parte de Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana, pero que habían sido provistos por otra empresa que participaba en el concurso público, a través del sistema dinámico de adquisición, y que obtuvo la licitación por el mismo precio que ellos.

Cuando Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana recibió el primer pedido de 80 rodamientos, los técnicos del taller sospecharon que estos mecanismos no eran seguros en las primeras pruebas de control de calidad que realizaron antes de instalarlas en los trenes.

magen de archivo del taller de València Sud. / FGV

Según la Policía, los mecánicos detectaron la poca similitud que existía entre los rodamientos recibidos y los que tenían originales de esa misma marca, por lo que la gerencia de FGV se puso en contacto con la empresa investigada, quienes les enviaron un documento que «confirmaba» su autenticidad.

Debido a que el documento recibido también infundía sospechas de falsedad, Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana decidió ponerse en contacto con la empresa original, quien, con sus propios peritos, confirmaron la falsedad de los rodamientos.

Ante tales evidencias de delito, FGV y la empresa original presentaron una denuncia por vulneración de la marca y por el elevado riesgo que supone falsificar piezas de esta importancia.

Detenida una persona

Durante la investigación a la empresa suministradora de los rodamientos, los agentes detectaron empresas importadoras que tenían expedientes de retención y destrucción en diversas fronteras europeas. Las mismas fuentes policiales señalaron que se trataban de «importaciones irregulares que contravienen los reglamentos de la Unión Europea en vulneración de marcas».

Con toda esta información, los agentes de la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera procedieron a la inspección de dos naves en Zaragoza, encontrando la muestra de los rodamientos vendidos a Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana y procediendo a la incautación de los 160 rodamientos (una tonelada) vendidos en Valencia.

Tras finalizar las investigaciones y analizar toda la documentación intevenida, los agentes detuvieron a una persona e investigan a otra por un presunto delito contra la propiedad industrial y otro de contrabando. FGV llegó a pagar 14.800 euros tras recibir el primer pedido de 80 rodamientos, pero recuperó posteriormente todo el dinero.