Sin margen para el alojamiento de migrantes

14/12/2019

Cruz Roja registra una falta de espacios habilitados para poder atender a todas las personas rescatadas en los últimos meses. Este año han atendido a más de 2.000 personas y la cooperación ha sido fundamental para ampliar las plazas alojativas. La falta de movilidad de los rescatados está complicando la situación

En lo que va de año las islas han contabilizado la llegada de 2.162 personas a bordo de 115 embarcaciones, entre pateras, cayucos y zódiacs, la mayoría de ellas desembarcando en la costa de Gran Canaria, Lanzarote y, en menor medida, en Fuerteventura y Lanzarote. La práctica totalidad de estas personas han sido atendidas por el personal de Cruz Roja. Los últimos en sumarse han sido los diez hombres, de origen subsahariano, que estaban bajo la atención de Cáritas diocesana y que desde el jueves, tras una protesta frente a la Delegación del Gobierno en Canarias, han pasado a estar bajo la asistencia de Cruz Roja. A ellos se sumarán a lo largo de este fin de semana los 45 hombres, todos de origen subsahariano, que alcanzaron la costa de Mogán en la tarde del pasado jueves. Estos últimos rescatados seguían ayer bajo custodia de la Policía Nacional mientras continuaban tramitando su filiación antes de ser puestos en libertad, según confirmaron fuentes cercanas al proceso.

«En estos momentos tenemos una situación de overbooking, un problema por la falta de edificios en condiciones donde poder alojar a estas personas. No tenemos más sitios disponibles», afirma Antonio Rico, presidente de Cruz Roja en Canarias. Una situación compleja que les ha llevado a copar todas las plazas alojativas con las que cuentan tanto en Tenerife como en Gran Canaria, como viviendas en Tacoronte o Tafira o plazas en hostales y hoteles, dejándoles sin margen de maniobra ante la posible llegada de más personas a las costas canarias.

«Estamos apagando los fuegos como podemos. Tendremos que conseguir y habilitar más espacios; por eso seguimos pidiendo a los ayuntamientos, cabildos y al Gobierno que cedan los espacios que tengan. Nos están respondiendo. Salvo este problema, la situación está normalizada», añade.

Más espacios

Encontrar espacios que reúnan las condiciones para alojar a estas personas, entre las que hay menores y bebés, es complicado dado que deben reunir un mínimo de servicios que faciliten una asistencia adecuada y digna. No se pueden habilitar de un momento para otro, un hecho que complica aún más la situación.

«Necesitan espacios para duchas, baños, dormitorios donde puedan descansar, espacios que faciliten trabajar con ellos... Los colegios pueden ser una solución porque cuentan con espacios de duchas y baños y zonas donde se pueden alojar», explica.

En este sentido, el máximo responsable de Cruz Roja en Canarias subraya la predisposición que ha encontrado en las diversas administraciones públicas para intentar solventar los problemas de falta de alojamiento para los rescatados, sobre todo tras el fallo de protocolo que dejó a 35 personas en la calle a finales del pasado mes de octubre y que fueron alojadas temporalmente el gimnasio 29 de abril del barrio de Schamann cedido por el Ayuntamiento de la capital grancanaria.

«Han colaborado, nos han cedido además varias plantas de la Casa del Marino o la escuela hogar de Tunte. Se han posicionado y nos han dado los recursos», remarca.

El principal problema es la falta de movilidad de las personas que han sido rescatadas en los últimos meses en aguas cercanas a las islas o ya en sus costas, lo que ha frenado que las plazas alojativas con las que cuenta Cruz Roja roten. «Estamos manteniendo una bolsa de personas que no rotan y no se reciclan las plazas. Se está creando un tapón por la falta de movilidad que complica todo», explica Rico.

Este tapón al que se refiere se crea al no facilitar el traslado de estos migrantes, en su mayoría procedente del África subsahariana, algunos de los cuales cuentan con familiares, amigos o conocidos en diversas ciudades de la península y que tiene intención de reunirse con ellos. El freno a esta movilidad, junto con la imposibilidad de repatriarlos al no existir convenios con sus países de origen, como sí ocurre con los migrantes de origen marroquí, los condena por un lado a permanecer en las islas, complicando su integración y por otro complican la asistencia alojativa de los que puedan llegar en los próximos días o semanas. Mientras tanto, en los diversos centros de acogida habilitados por Cruz Roja centran sus actividades en entretener y formar a las personas que han llegado hasta las islas, dotándoles de las herramientas necesarias para que puedan empezar una nueva vida.

Por otro lado, el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, abogó ayer, en declaraciones recogidas por Efe, por atender a los inmigrantes y evitar el conflicto entre Cáritas y la Delegación del Gobierno en Canarias sobre cómo se está organizando la acogida humanitaria. El presidente destacó que «todas las administraciones tienen que echar una mano, las que tienen y las que no tienen competencias».