«Se hacía querer enseguida»

17/07/2017

Tres agentes de la Guardia Civil que compartieron años junto a Ulises García, fallecido el pasado jueves 6 de julio en acto de servicio, recuerdan su paso por el cuartel de La Aldea y de Agaete. Todos coinciden en resaltar «el corazón tan grande que tenía» y su serenidad y bondad.

/ Las Palmas de Gran Canaria

Dos de los agentes, destinados en La Aldea, trabajaron codo a codo con Ulises durante su paso por este municipio, unos años que no olvidan: «Era muy tranquilo, bonachón y muy buen compañero. Llegó un poco antes que yo a La Aldea y estuve más de siete años con él. Era una persona que siempre intentaba dialogar y mediar, su último recurso era sancionar. Era muy profesional», afirma uno de sus compañeros. Para Uli, como le llamaban, servir en la Guardia Civil era un sueño cumplido. Tras su paso por el Ejército del Aire, primero estuvo destinado en un pueblo de Cataluña antes de venir para la isla.

«Al poco tiempo ya parecía que le conocía de toda la vida. Enseguida se hacía querer. Soy muy bromista y recuerdo un día que, yendo a Tasartico, le dije que se había pinchado una rueda, salió a mirar y al agacharse toqué la pita, se asustó y se cayó de espaldas. Aún me río», recuerda uno de sus compañeros.

Hace poco más de un año se ganó el destino en Agaete, más cerca de la casa que se acababa de comprar con su pareja en el barrio de San Juan, en Guía. El cambio no le alejó de La Aldea. «Seguía manteniendo contacto por WhatsApp y seguía viniendo», comentan. Ese cambio de destino le hizo granjearse la amistad y el cariño de sus diez nuevos compañeros. «El corazón no le cabía en el pecho, y tenía un pecho muy grande. Siempre estaba dispuesto a ayudar al ciudadano, al compañero y a quien lo necesitase», afirma uno de los agentes de Agaete. «Lo que más me marcó fue su serenidad, su tranquilidad y su saber estar. Me quedo con lo buena persona que era», sentencia.