Recibe un paquete con 200 unidades de esteroide anabólico y 47 viales

13/07/2019

El destinatario, de 34 años y sin antecedentes, fue investigado por la Guardia Civil y la Agencia Tributaria como presunto autor de un delito contra la salud pública y otro de contrabando

Agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (E.D.O.A.) de la Guardia Civil de Las Palmas y miembros del equipo de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Canarias, procedieron a investigar el pasado lunes 17 de junio a un hombre, identificado como L.R.R., de 34 años, vecino de San Bartolomé de Tirajana y sin antecedentes policiales, como presunto autor de un delito contra la salud pública y otro de contrabando, según informaron ayer fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Las Palmas.

El investigado era el destinatario de un paquete, interceptado durante el control rutinario de paquetería del Centro de Tratamiento Automatizado de Correos conteniendo 200 tabletas o unidades de una sustancia esteroide anabólico sintético y 47 viales sin etiquetar con un líquido de color amarillo también de tipo anabolizante.

Los hechos se remotan a principios del citado mes cuando el paquete postal fue interceptado en el citado centro de tratamiento automatizado de correos procedente de un país asiático en el que se declaraba que contenía varios productos de belleza en su interior.

Tras realizar las comprobaciones oportunas y el correspondiente reconocimiento del contenido, los agentes detectaron en su interior 200 tabletas de un esteroide anabólico sintético utilizado en el mundo del culturismo y 47 viales sin etiquetar con líquido de color amarillo.

El destino final del envío postal era el municipio de San Bartolomé de Tirajana, con destino al domicilio de L.R.R., de 34 años y sin antecedentes policiales. Los datos recopilados por los agentes del EDOA apuntaron, ante la cantidad de esta partida o envío, al uso de varias personas de las sustancias interceptadas, más allá del propio destinatario.

De hecho, ante estas evidencias se investigó a L.R.R., por un delito de contrabando, al interpretar que realizaría la venta ilícita a otros consumidores de esta sustancia y que estaría cometiendo además un delito contra la salud pública al no acreditar la procedencia, dichas sustancias, que si fuesen legales estarían sujetas además al pago de aranceles.

Estos productos son falsificaciones de los vendidos en farmacias legales y con receta, por lo tanto no han pasado los controles de la Agencia Española del Medicamento (AEMPS), por lo que los mismos pueden causar graves daños a la salud.

Las diligencias realizadas fueron entregadas al juzgado de guardia de Las Palmas de Gran Canaria y las sustancias remitidas al Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Santa Cruz de Tenerife, que confirmaron que se trataba de sustancias anabolizantes.