Investigada por simular un abuso sexual para ocultar una infidelidad al novio

04/04/2019

La Guardia Civil ha abierto diligencias este miércoles en la localidad grancanaria de Puerto Rico a una turista noruega de 34 años a la que se acusa de haber simulado un abuso sexual para ocultar una infidelidad a su pareja sentimental.

La mujer, identificada como I.B. y a la que se investiga como presunta autora de un delito de simulación de delito o denuncia falsa, denunció el pasado 26 de marzo que, tras entablar amistad con un joven británico en un local de ocio nocturno de Puerto Rico, se trasladaron hasta el vehículo de gama alta que el joven tenía alquilado.

Tras acceder al interior, el chico comenzó a realizarle tocamientos sexuales y le ofreció mantener relaciones completas, a lo que la denunciante dijo que se negó, aunque, según su relato, finalmente se vio obligada por encontrarse «atemorizada debido a que estaba encerrada en el coche y a solas con el individuo», ha detallado este jueves el Instituto Armado en un comunicado.

Dada la gravedad de los hechos denunciados, agentes de este cuerpo procedieron a indagar sobre ellos, pudiendo obtener imágenes tanto del interior del local de ocio nocturno como de diferentes partes del trayecto que la denunciante y su acompañante realizaron.

Una vez visionadas esas imágenes, los agentes pudieron constatar que la denunciante y el joven británico comenzaron a tener contacto físico de carácter sexual mientras estaban en el local de ocio nocturno, aprovechando las continuas y temporales ausencias del novio de la chica.

También confirmaron que ambos abandonaron el establecimiento de manera concertada aprovechando que la pareja de la turista noruega se encontraba en el baño del local y recorrieron la práctica totalidad del centro comercial de Puerto Rico cogidos de la mano y besándose en repetidas ocasiones, tanto antes como después de haber estado juntos en el interior del vehículo del joven británico.

Los agentes pudieron observar cómo ambos se despidieron apenas a unos metros del local donde se encontraba la pareja de la denunciante, quien había alertado a patrullas de la Guardia Civil de la desaparición de la mujer.

En base a estas pesquisas policiales, la Guardia Civil atribuye a I.B., que ya ha regresado a su país, la presunta autoría de un delito de simulación de delito en unas diligencias que ha entregado al juzgado de guardia de San Bartolomé de Tirajana.

El Instituto Armado recuerda en su comunicado que la simulación de un delito puede conllevar penas que oscilan entre los seis meses y los dos años de cárcel, o multas que irían desde los tres hasta los 24 meses, dependiendo del nivel de gravedad del falso delito y de falsas imputaciones a terceras personas.

Además, alerta de que este tipo de denuncias «causa un grave perjuicio a las unidades policiales que las reciben, puesto que motivan que se consuma una serie de recursos de personal, tiempo y material, afectando considerablemente al normal desarrollo de las investigaciones que se realizan por hechos reales».

«El escasísimo porcentaje de causas incoadas cada año por delito de acusación y denuncia falsa –194– en relación al número de denuncias interpuestas por violencia sobre la mujer –1.055.912–, lo que supone un 0,18 %, es suficientemente elocuente para rebatir las voces que se alzan en torno a la prevalencia de «denuncias falsas» en materia de violencia sobre la mujer», señaló la Fiscalía en su última memoria. Se estima que solo el 28% de casos de violencia de género se denuncian.