El joven que mató a Vanessa, acusado también de agredirla sexualmente

12/06/2018

Al presunto delito de homicidio, que podría reclasificarse como asesinato, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Puerto del Rosario sumó ayer, el de supuesta agresión sexual, aclarando que la discapacidad del joven «no está suficientemente fundada».

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catalina garcía / puerto del rosario

El presunto homicida de Vanessa Santana entró ayer temprano, a las 8.50 horas, en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Puerto del Rosario, aunque salió tarde, sobre las 16.45 horas, y atribuyéndole la jueza un segundo delito: agresión sexual. El pelo más largo que en las fotos que circulaban en las redes sociales, delgado, con gafas, vestido con vaquero, sudadera oscura y tapándose como podía la cara, Jonathan R.S., de 22 años, irá a prisión provisional incondicional y sin fianza.

El delito de homicidio podría ser reclasificado de asesinato si las pruebas que aún se practican confirman este extremo, según acordó ayer el Juzgado majorero desde donde también se matizó que la presunta discapacidad de Jonathan «no ha sido objetivada por los médicos forenses, si bien la abogada de la defensa ha presentado un informe que avalaría una disfunción moderada». De esta manera, se confirma que el joven es el supuesto autor de la muerte violenta de su prima carnal Vanessa Santana Padilla, de 21 años, el pasado 4 de junio, en su casa familiar de Valle de Santa Inés, en el municipio de Betancuria.

Con el ingreso en prisión decretado ayer, termina una semana de zozobras y conmoción que ha sacudido a toda Fuerteventura y que empezó con la aparición del cuerpo sin vida de Vanessa en su vivienda el pasado lunes, en torno a las 13.30 horas. La madre encontró a la hija que yacía en el pasillo en medio de un charco de sangre con varios golpes en la cabeza causados por un objeto contundente.

interrogado ese mismo día. Desde el primer momento, la Guardia Civil centró sus investigaciones en el entorno de la joven, sobre todo familiares y vecinos que, por tratarse de un pueblo pequeño, coinciden ambos términos. De hecho, el ahora presunto homicida fue interrogado desde la primera tarde el lunes por los agentes de la unidad judicial del Instituto Armado enviada desde Las Palmas de Gran Canaria el mismo día. En las fotografías, se ve cómo Jonathan entra en un coche camuflado tapado con una capucha, pero no en calidad de detenido.

Hubo que esperar al viernes, cuando la familia ya había enterrado a Vanessa la tarde anterior en el pequeño cementerio de Valle de Santa Inés, para que fuera detenido. Entre el primer interrogatorio del lunes por la tarde y la detención, el pueblo no paró de vivir momentos ajenos a la tranquilidad propia de un sitio pequeño donde todos se conocen, donde ningún coche extraño circula sin pasar desapercibido, donde todo se mueve bajo el mismo sol. Así, el martes, la Guardia Civil realizó una batida por los alrededores del grupo de viviendas sociales donde apareció muerta Vanessa en busca del objeto contundente con el que la mataron y realizó el primer registro de la casa número 7, que permanecía deshabitada y donde encontraron pruebas.

registros de casas y coches. El miércoles, la Guardia Civil realizó una segunda inspección del inmueble número 7 y precintó dos vehículos de familiares de la joven.

El protagonismo del jueves se desplazó al tío de Vanessa, Lucas Padilla, que en la puerta del tanatorio pidió intimidad a la hora del velatorio y el entierro, reiterando las gracias a los agentes de la Benemérita. A mediodía de una jornada que parecía tranquila, el viernes, la Guardia Civil informó de la detención del supuesto homicida, su primo Jonathan que parece que intentó huir, cuando ya estaba en el cuartel de Puerto del Rosario.