El incendio de la nave de reciclaje de Arinaga comenzó en el interior

08/11/2018

Expertos de la Policía Judicial de la Guardia Civil ultiman la investigación sobre el fuego que se declaró el pasado 8 de septiembre en una superficie de 10.000 metros cuadrados

El virulento incendio que arrasó una nave industrial, ubicada en la calle Cactus, en el Polígono de Arinaga, en Agüimes, desde el 8 al 9 de septiembre comenzó en el interior del recinto, según confirmaron fuentes del instituto armado. El informe realizado por los expertos del Equipo Especial de Investigación de Incendios de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Las Palmas aún deberá determinar si el incendio fue consecuencia de un accidente, una negligencia o si fue intencionado, este último extremo el menos probable, según los indicios recabados por los especialistas.

De hecho, la gran superficie afectada por el incendio, de más de 10.000 metros cuadrados, la virulencia de las llamas y la incidencia de esta sobre los materiales que albergaba la nave complicaron las tareas de los agentes a la hora de investigar las causas del incendio, una labor que ha sido laboriosa y minuciosa.

Unas pesquisas que comenzaron horas después del incendio, una vez asegurada la zona por parte de los efectivos intervinientes en las tareas de extinción del fuego, y que se intensificaron desde mediados del mes de septiembre con la participación de miembros del Equipo Especial de Investigación de Incendios de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Las Palmas en el lugar de los hechos.

Peligrosidad. Cabe recordar que el virulento incendio comenzó sobre las 07.00 horas del pasado 8 de septiembre, coincidiendo con un día festivo en toda la isla, y no fue estabilizado hasta últimas horas de ese día. El recinto albergaba todo tipo de materiales de desecho y de reciclaje, entre ellos varias bombonas, según relataron en su momento los Bomberos del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria que tuvieron que emplearse a fondo en las tareas de estabilización, control y extinción del intenso fuego. Incluso se contabilizaron varias explosiones en los momentos más críticos del fuego.

La intensa columna de humo era visible desde varios kilómetros de distancia del recinto industrial.

Por suerte, y gracias al duro trabajo de los efectivos, el incendio no afectó al resto de industrias colindantes con la nave ubicada en la calle Cactus que estaban cerradas ese día.

Pese a que se dio por estabilizado al finalizar el día, la zona quedó precintada y con vigilancia durante los siguientes ante el riesgo de reactivación de algún foco debido a la gran cantidad de chatarra y material reciclable que albergaba. Un precinto que contó, además, con la presencia de agentes del Puesto Principal de la Guardia Civil de Agüimes para evitar el acceso a la zona.