Momento en el que levantan el cadáver. / LP

Detenida por la muerte de su madre tras convivir cuatro meses con el cadáver

La Guardia Civil arresta también al novio de la sospechosa tras hallar el cuerpo momificado con signos de violencia en la casa de la víctima en l'Alcúdia de Crespins (Valencia)

J. MARTÍNEZ / A. TALAVERA

La Guardia Civil ha detenido a una joven de 19 años y a su novio, que tiene un año menos, como presuntos autores de la muerte de la madre de ella tras encontrar el cuerpo momificado de la mujer en la bañera de su vivienda en la localidad valenciana de l'Alcúdia de Crespins. La sospechosa convivió cuatro meses con el cadáver pese al hedor que desprendía por su avanzado estado de descomposición.

El macabro hallazgo tuvo lugar este jueves por la mañana después de que la hija de la víctima confesara el crimen a una amiga. Esta joven habló luego con otro chico del pueblo sobre la muerte violenta y este último acudió entonces a la Guardia Civil para denunciar los graves hechos y contar todo lo que sabía.

Algunos vecinos notaron en los meses de abril y mayo un fuerte hedor en algunas plantas del edificio donde residían la joven detenida y su madre, pero no sospecharon que procedía de un cadáver en estado de descomposición.

La mujer murió a primeros del mes de abril tras ser acuchillada en pleno confinamiento por la pandemia, según las primeras investigaciones de la Guardia Civil y las declaraciones de los jóvenes detenidos. El cadáver se encontraba en estado momificado, por lo que el forense no pudo precisar una fecha aproximada del fallecimiento, aunque determinó que la víctima llevaba muerta tres o cuatro meses.

Madre e hija vivían en la vivienda donde tuvo lugar el crimen, concretamente en un bloque de pisos de la calle Miguel Hernández de l'Alcúdia de Crespins, mientras que el novio solía frecuentar la casa los fines de semana. Los vecinos vieron al joven en numerosas ocasiones cuando entraba en la vivienda o salía del edificio en compañía de su novia. La mujer es de nacionalidad búlgara y residía en el municipio desde hace 20 años.

Según los vecinos, la Guardia Civil tenía previsto entrar en la vivienda el miércoles, pero no pudo hacerlo hasta las diez y media de la mañana de este jueves. Tras encontrar el cadáver con signos de violencia, los agentes avisaron al Grupo de Homicidios de la Guardia Civil de Valencia, que se hizo cargo de las investigaciones.

Los dos jóvenes detenidos fueron trasladados a diferentes cuarteles del instituto armado para incomunicarlos e interrogarlos por separado. Uno de ellos declaró que la víctima murió acuchillada a primeros de abril. Los investigadores tratan ahora de esclarecer el móvil del crimen y por qué no decidieron deshacerse del cadáver.

La Guardia Civil interrogó al joven el miércoles por la noche y lo detuvo antes incluso de descubrir el cuerpo momificado, según los vecinos. Su novia estuvo presente en el registro de la casa y en el levantamiento del cadáver tras ser detenida y acusada de homicidio. El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Valencia para practicarle la correspondiente autopsia.