Caos bajo toneladas de polvo

24/02/2020

Al incendio de La Aldea se unieron varios en el norte de Tenerife que obligaron al desalojo de mil personas y al corte de la autopista. El espacio aéreo de Canarias tuvo que cerrarse provisionalmente ante la incapacidad de admitir aterrizajes y despegues. El Gobierno suspende las clases en todas las islas. El mal tiempo continuará.

Canarias7 / Las Palmas de Gran Canaria Santa cruz de Tenerife

Los fuertes vientos, las altas temperaturas y la falta de visibilidad a causa de la calima volvieron a complicar ayer por un lado, la lucha contra los incendios en Canarias y por otro, el tráfico aéreo en las islas, que quedó suspendido durante horas. De esta forma, el archipiélago quedó aislado. Solo el transporte marítimo se mantuvo y con dificultades.

Los incendios que se iban añadiendo desde otras islas al que surgió en Gran Canaria en la tarde del sábado centraron la preocupación de las autoridades autonómicas, insulares y municipales. El fuerte viento, de hasta 163 kilómetros en las cumbres de Tenerife, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), y la densa calima impidieron actuar a los medios aéreos en los diferentes focos.

Cuando todavía no se había ni controlado las llamas en el municipio de La Aldea, surgían otras en el entorno del Roque Bentayga. Al mismo tiempo, varios incendios en zonas urbanas de seis municipios del norte de Tenerife obligaron al desalojo de unas mil personas y al cierre de la autopista norte.

El 112 de Canarias registró solo hasta media mañana más de 300 incidentes relacionados con la situación de alerta declarada en las islas por fuertes vientos, calima y ascenso de temperaturas. La mayoría de estos incidentes se localizaron en Gran Canaria y Tenerife, y en menor medida en Fuerteventura, Lanzarote, La Palma y La Gomera.

Caídas de árboles, toldos, carteles publicitarios, pérgolas, postes de luz, farolas, planchas metálicas y desplazamiento de contenedores, son los siniestros que más se repitieron.

Caos bajo toneladas de polvo

radiotelescopio. El fuerte viento registrado en las cumbres de La Palma, que llegó a superar los 140 kilómetros por hora, provocó el desprendimiento de un importante número de espejos de uno de los radiotelescopios Magic, dejándolo inoperativo por el momento. El Cabildo de La Palma cerró los accesos al Roque de Los Muchachos, y el de Tenerife, el del Parque Nacional de Las Cañadas del Teide.

En cuanto al transporte aéreo, las condiciones climatológicas en el archipiélago, que seguirá hoy en alerta por esta situación, obligaron a suspender o restringir de nuevo la actividad en buena parte de las infraestructuras aeroportuarias.

Caos bajo toneladas de polvo

El desvío a aeródromos alternativos, como los marroquíes, de todo el tráfico aéreo que se dirigía a Canarias terminó por afectar a centenares de vuelos.

Los aeropuertos que no pudieron aceptar operaciones de llegada y de salida fueron los de Gran Canaria, Tenerife Sur y Tenerife Norte, debido a la falta de visibilidad y viento. Mientras, el de Fuerteventura y el de Lanzarote admitían despegues, pero no aterrizajes.

La meteorología afectó además a parte de la programación del carnaval, que fue suspendido ayer en Gran Canaria, y a la de carácter deportivo.

La Federación Canaria de Fútbol tomó la decisión de suspender todos los partidos en las islas, tanto a nivel de categoría territorial como nacional, siguiendo recomendaciones de la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias.

El transporte marítimo también se vio perjudicado aunque en menor medida. Además del choque registrado en el Puerto de Los Cristianos (Tenerife) entre un buque de Fred Olsen y otro de Armas, la primera de estas dos compañías comunicó la cancelación de parte de su operativa en Canarias.

puertos. Las rutas que se vieron afectadas fueron las que unen el norte de Fuerteventura y el sur de Lanzarote y la que conecta San Sebastián de La Gomera y Valle Gran Rey, en La Gomera.

Las instalaciones de la red de Puertos Canarias fueron también cerradas para embarcaciones de recreo y pesqueras, excepto para las que estuvieran en tránsito.

Las playas de Las Palmas de Gran Canaria izaron la bandera roja porque el Ayuntamiento prohibió el baño a los usuarios dada la falta de visibilidad y las condiciones del mar provocadas por los fuertes vientos y la calima.

Asimismo, la Concejalía de Playas del Ayuntamiento vecino de Telde advirtió del peligro que entrañaba el baño en todas las playas y calas del municipio y apeló a la conciencia ciudadana con el objetivo de evitar cualquier posible accidente en su litoral.

El presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, y el delegado del Gobierno de España en las islas, Anselmo Pestana, mantuvieron una reunión en la que analizaron la situación creada por el mal tiempo en el archipiélago. El encuentro tuvo lugar en la sede de Presidencia de Las Palmas de Gran Canaria y en él también participaron responsables de diferentes áreas del Ejecutivo regional.