Andrea Costa, en la imagen junto a su esposa Stefanía Bottero. / C7

«Andrea era una buena persona, no merecía esto», lamenta su esposa Stefanía

La mujer de Andrea Costa, el italiano que fue asesinado en Sardina del Sur, cree que las «malas amistades» condujeron a su marido a la muerte

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Llegaron desde su Italia natal en 2020 enamorados de Gran Canaria después de haber pasado unas vacaciones en la isla en octubre de ese año y con la idea de emprender una nueva vida. Stefanía Bottero y Andrea Costa vivieron su relación de amor hasta el punto de casarse en Vecindario y montar un club de cannabis en Carrizal llamado La Guaracha. Al extinguirse el contrato del alquiler tuvieron que dejar el negocio y ella se marchó de nuevo hacia Italia para estar con su hijo menor de edad. Andrea se quedó en la isla y se rodeó de «malas amistades» hasta que perdió la vida de forma violenta el pasado lunes, con su cuerpo dentro de un coche calcinado. Su esposa llora su muerte.

«Me encuentro muy mal. Desde que me dijeron que el fallecido podría ser Andrea, se me vino el mundo encima», contaba esta mujer, de 42 años a este periódico. A ella la llamaron agentes de la Guardia Civil el lunes para informarle de que su coche «lo habían quemado y que había muchas posibilidades de que el cuerpo que encontraron dentro era el de mi marido. No supe ni reaccionar. Fue algo terrible e incluso llamaba a Andrea al móvil, pero no me contestaba», confesó desde Italia. El Lancia que utilizaron él o los autores de este crimen era de ella «y lo usaba Andrea porque cuando regresé a Italia se lo dejé para que lo manejara en la isla. Incluso aún tengo muchas de mis cosas en su casa», detalló en conversación telefónica.

Aunque aún no hay confirmación oficial «porque me dijeron que era secreto», tanto Stefanía como la familia del fallecido lloran su ausencia: «Ha sido un palo porque nunca te lo esperas. Andrea era una buena persona y no merecía esto. Nadie merece algo así», exclamaba angustiada.

«No me gustaba lo que me hablaba de ese hombre. No estaba tranquila y todos me decían cosas malísimas», en referencia al 'Adoptado'

Reconoció que contactaba a diario con Andrea Costa y la última vez que habló con él fue el pasado sábado por la noche: «Me llamó y estaba todo bien, tranquilo con el perro en la casa. Le encantaban los animales», dijo. Aunque estaba en el paro, cobraba una paga desde Italia por desempleo y «buscaba trabajo como pizzero o cocinero, pero la situación estaba complicada y no había conseguido nada aún». Quizás esa situación le llevó a irse a vivir a casa del principal sospechoso de su muerte, David José R. P. alias 'el Adoptado', con quien compartía el piso desde hacía «unas semanas» de la calle Ayagaures donde presuntamente se produjo su muerte el lunes.

El vehículo en el que encontraron el cuerpo calcinado era propiedad de la mujer de la víctima: «Se lo dejé aquí para que lo manejara», dijo

Ella afirma que no conoció al 'Adoptado'. «Me hablaba de ese chico pero nunca lo conocí ni recordaba su nombre. La verdad es que no sé cómo se conocieron, si fue por amigos o algo por el estilo, pero reconozco que no me gustaba lo que él me hablaba de ese hombre. Nunca estuve tranquila con su compañía y, aunque no lo conocía, la gente que me decía algo suyo lo hacía malísimo», detalló en un correcto español.

«No era perfecto, pero...»

Stefanía Bottero reconoció que la distancia era un contratiempo a la hora de llevar la relación, pero «lo estábamos intentando». Su relación era buena y aunque «él no era perfecto», lo consideraba una «buena persona».

Cuando cerraron el club de cannabis La Guaracha porque se les acabó el contrato el pasado 31 de julio, fue cuando ella decidió marcharse de nuevo a Italia y en ese instante comenzaron los problemas: «Me fui tras acabar el trabajo en el club porque tengo un hijo de once años y quería estar también con él», sostuvo. Ella, enfermera de profesión estaba esperando «por la homologación de mi título en España, pero tardaba mucho tiempo y no pude aguantar», declaró.

Tras su marcha, Andrea -que en Italia trabajaba en la fábrica de neumáticos Michelín- empezó a frecuentar con «malas compañías. Es una pena porque tenía un corazón muy grande, era muy buena persona».

Fue condenado en agosto por robo

Hay que destacar que David José R. P. alias 'el Adoptado' fue condenado el pasado mes de agosto por haber robado en compañía de otra persona que no tiene relación con la muerte de Andrea Costa, el Club Social Cannábico María Salvador. Fue capturado por la Guardia Civil el día 22 mientras intentaba hacerse con el botín de este local situado en la calle Goya, en Vecindario. Fue condenado en una sentencia de conformidad a nueve meses de cárcel por el Juzgado de Instrucción numero 1 de San Bartolomé de Tirajana, pero no entró en prisión al serle cancelada la condena y a pesar de que acumulaba numerosos antecedentes penales. Nacido el 29 de julio de 1982, tiene dos hijos -uno de ellos está en prisión- de una relación anterior. Se da la circunstancia de que tanto la expareja como la novia actual fueron detenidas en el marco de esta investigación. Tanto ellas como 'el Adoptado' y un amigo pasarán hoy a disposición judicial en el sur de la isla.