El Vaticano. / AFP

El Vaticano permite que un cura abusador participar en un seminario

El presbítero francés Tony Anatrella, que participará en unas jornadas sobre el sacerdocio, llevaba suspendido desde 2018 por cometer actos deshonestos en pseudoterapias para 'curar' la homosexualidad

DARIO MENOR Corresponsal en Roma

El Vaticano ha permitido que un sacerdote francés condenado por cometer abusos sexuales participe en un seminario dedicado a analizar la situación actual del sacerdocio y, entre otras cuestiones, el daño que está sufriendo por la crisis de la pederastia eclesial. El presbítero se llama Tony Anatrella, tiene 80 años, y se encuentra suspendido 'a divinis' desde 2018, por lo que aunque sigue siendo cura no puede celebrar los sacramentos ni intervenir en eventos públicos sin permiso del obispo de la diócesis a la que pertenece. Sobre Anatrella, que es además psicoterapeuta aunque tampoco se le permite ejercer esta profesión, pesa esta sanción debido a los abusos sexuales que cometió con varios seminaristas mayores de edad en las sesiones psicológicas con las que, según aseguraba, podía conseguir que dejaran de ser homosexuales.

Después de su suspensión llegó una ulterior denuncia por abusos cometidos supuestamente con un menor en 1974. Aunque la Justicia francesa abrió una investigación pero la cerró por haber prescrito el posible delito, el caso propició la apertura de un proceso canónico que sigue abierto en la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), el 'ministerio' vaticano que se encarga de investigar y juzgar los episodios de pederastia. Nadia Debbache, abogada de varias de las víctimas de Anatrella, aseguró que la sentencia de la CDF podría llegar antes de que termine el año. Su presencia en el convenio resulta «inoportuna» y «reabre las heridas» de las personas de las que abusó, comentó Debbache a la agencia italiana Askanews, subrayando que el presbítero francés tiene desde julio de 2018 «la obligación de la discreción».

Más allá del proceso canónico que tiene abierto en la CDF, Anatrella es un viejo conocido en el Vaticano, pues antes de su caída en desgracia ejerció como consultor de varios 'ministerios' de la Santa Sede y también asesoró al episcopado galo. Estaba considerado como una figura de referencia para 'curar' la homosexualidad, contra la que cargaba con gran dureza. Ante el escándalo originado después que se supiera de su presencia en el convenio vaticano, que fue confirmada por el diario católico francés 'La Croix', el cardenal Marc Ouellet, organizador del simposio, se lavó las manos asegurando que él no se ocupa de las inscripciones de los participantes. «No ha sido invitado», explicó Ouellet, uno de los purpurados de más peso en la Curia romana por su cargo como prefecto de la Congregación para los Obispos. Aunque el Vaticano no cursara ninguna invitación a Anatrella para que fuera uno de los ponentes del curso, sí que permitió o al menos no se percató de que estaba en la lista de inscritos.

En el simposio, que contó con un discurso de apertura por parte del Papa Francisco, el propio Ouellet se refirió al daño que los abusos sexuales a menores cometidos por eclesiásticos están haciendo a la figura del sacerdote. «Es esta una ocasión propicia para expresar nuestro sincero arrepentimiento y para pedir una vez más perdón a las víctimas, que sufren por sus vidas destruidas por comportamientos criminales que han permanecido durante demasiado tiempo escondidos y tratados con ligereza, por la voluntad de proteger a la institución», aseguró Ouellet.