Un cuarto de siglo salvando vidas

08/12/2019

El Servicio de Urgencias Canario (SUC) cumple 25 años de servicio público habiendo asistido a más de 5 millones y medio de personas. Nació como una apuesta por crear una red asistencial urgente prehospitalaria que diera cobertura a toda la geografía canaria que sigue sumando éxitos.

El médico Luis Cabrera, actual director Territorial del Servicio de Urgencias Canario (SUC) de Las Palmas, fue uno de los ocho médicos que alumbraron el 1 de diciembre de 1994 el Servicio de Urgencias Canario, 061. En la actualidad solo cinco de ellos siguen en activo dentro del servicio. «Todos teníamos experiencia de rotar en intensivos y en diversas unidades y nos dieron el reto de la medicina extrahospitalaria, es decir, todo lo que hacíamos en el hospital pero fuera. Empezamos con la coordinación de todo lo que era lo extrahospitalario y, a la vez, nos dimos cuenta de lo importante que era la teleasistencia y ver la carga del propio sistema», explica Cabrera.

Poco a poco, el servicio fue ampliándose, creando toda una red asistencial urgente prehospitalaria con cobertura en toda la geografía isleña, a través de recursos terrestres y aéreos, con dos helicópteros medicalizados y un avión.

Un cuarto de siglo salvando vidas

En 1997 pasa a denominarse SUC tras la puesta en marcha del teléfono único de emergencias 1-1-2 y se une al modelo de corte integrador con todos los servicios juntos en una misma sala. Un modelo también pionero en el sector. «Cuando empezamos fuimos a nivel nacional los pioneros en hacer este tipo de modelo; se optó por el modelo hospitalario porque eso daba tranquilidad a los médicos que estaban fuera. Tenían a alguien con quien poder consultar dudas, pasar pruebas y tomar decisiones», describe.

Además, la extensa flota de ambulancias y de medios aéreos consigue una respuesta acorde con la fragmentación del archipiélago, cubriendo cada rincón de nuestra geografía. «En cuanto al transporte aéreo, fuimos los primeros en Europa junto con los italianos en usar un desfibrilador en pleno vuelo y somos los que hacemos más horas de transporte aéreo de España y los segundos de Europa. La insularidad marca», destaca.

Un cuarto de siglo salvando vidas

En este cuarto de siglo de vida han atendido siete millones de demandas ciudadanas y a algo más de cinco millones de personas. «Casi un 20% de las llamadas no necesitan movilizar recursos, se resuelven sin mover nada por ser dudas, urgencias subjetivas o les derivamos a centros de salud o a solicitar cita previa. Es muy importante porque se evita la congestión de los hospitales», explica.

Desde las dos salas, ubicadas en las dos islas capitalinas y que conforman un único centro, se atienden al día una media de entre 400 y 500 llamadas por sala los 365 días del año y las 24 horas del día. Al frente del turno de mañana y de tarde hay tres médicos y tres enfermeros, además de los gestores de recursos sanitarios. Por las noches hay un médico y un enfermero, junto con gestores de recursos en cada una de las dos salas.

«Si una de las salas se sobrecarga por lo que sea, una avería o un día complicado de incidencias, la otra sala es capaz de asumir al 100% todas las llamadas de la comunidad. Si es para mucho tiempo, se implementa con más personal. Si son llamadas puntuales, si se tarda más de 14 segundos en responder, salta a la otra sala de forma automática», desgrana Cabrera.

Un cuarto de siglo salvando vidas

El sistema activa de forma inmediata el envío de recursos cuando el demandante expresa palabras clave como ‘no respira’ o ‘no responde’. Luego el médico se encarga de ampliar ese envío o anularlo.

«La mayor satisfacción del servicio es salvar vidas. Ahora somos los que vamos y nos metemos debajo de los coches. Hay muchas patologías, te enfrentas a cosas a las que no te enfrentabas antes», sentencia.