Prisión comunicada y sin fianza por el crimen de Sara

27/11/2019

El magistrado titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Granadilla de Abona (Santa Cruz de Tenerife), con competencias en materia de violencia sobre la mujer acaba de ordenar el ingreso en prisión comunicada y sin fianza del joven acusado de matar a su novia acuchilladas el pasado 25 de noviembre. El fiscal ha calificado de los hechos como constitutivos delito de homicidio con agravante de parentesco. El investigado reconoce plenamente la autoría del crimen.

Jaime B.H. no aguantó la presión y acabó confesando «plenamente» que asesinó «a cuchilladas» a su novia Sara de Celis la madrugada del domingo al lunes en el interior de la habitación que compartían en la vivienda de San Isidro, en Granadilla, en la que convivían con la abuela de la joven, según relató ayer un portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) una vez concluido el interrogatorio al que el titular de Juzgado de Instrucción 4 de Granadilla con competencias en materia de violencia sobre la mujer sometió al joven de 29 años.

Después de más de seis horas de interrogatorio, el juez ordenó el ingreso en prisión preventiva comunicada y sin fianza de Jaime B.H., acusado de matar a cuchilladas a Sara de Celis.

El fiscal calificó los hechos como constitutivos de un delito de homicidio con agravante de parentesco, por la relación que ambos mantenían desde hacía unos meses.

El informe preliminares de la autopsia realizada al cuero de Sara el martes en el Instituto de Medicina Legal de Santa Cruz de Tenerife ya avanzaba lo que Jaime confesaba ayer al juez y lo que los servicios sanitarios que asistieron a la joven en la vivienda de San Isidro apuntaron: que fue apuñalada en varias ocasiones en el cuello y que uno de los cortes longitudinales fue muy profundo. Todas las lesiones de arma blanca que presentaba la víctima se hicieron a la altura del cuello, algo que llamó especialmente la atención de los forenses, pues muestra una clara intencionalidad de acabar con su vida.

Los hechos se produjeron en torno a las cinco de la mañana del lunes cuando en medio de un fuerte griterío, Jaime atacó a Sara propinándole las cuchilladas que a la postre acabaron con su vida. En un primer momento, la joven llegó a llamar al 016, el teléfono de atención a víctimas de violencia machista, que derivaron la llamada al teléfono de emergencias 112, que de inmediato activó el protocolo y envió una ambulancia y a la Guardia Civil hasta el domicilio de la joven. También los vecinos, alertados por los gritos de Sara, de su abuela y del propio asesino, llamaron al 112, que también activo el dispositivo de emergencia para mujeres agredidas (DEMA). Cuando los sanitarios y los efectivos policiales llegaron a la vivienda no pudieron hacer nada para salvar la vida de Sara.

El cuerpo de la joven fue velado durante todo este miércoles en Granadilla y este jueves será incinerado en el crematorio del cementerio de Santa Lastenia, en Santa Cruz de Tenerife.