Tribunales

Operación Fermín: Dos años de seguimientos y pinchazos

24/02/2020

Los trabajos de investigación que durante muchos meses realizaron de forma conjunta la Policía Nacional, la Guardia Civil y Agencia Tributaria en la Operación Fermín –que investigaba cuatro presuntas tramas delictivas en las que el nexo de unión era un presunto policía corrupto– detallaron los numerosos contactos que llevaron a cabo entre ellos los principales responsables de estas supuestas organizaciones criminales.

La investigación que duró casi dos años, se llevó a cabo en tres fases y permitió la detención de 18 personas, cuyas edades oscilan entre los 23 y los 60 años y entre las que se encontraba el agente de la Policía Nacional que, según las pesquisas, ofrecía a los narcos seguridad y cobertura a las diferentes operaciones de narcotráfico, asesorando y revelando información reservada sobre metodologías de actuación policial, aunque en ocasiones también se involucró supuestamente de forma directa en traslados de droga hacia Gran Canaria que no llegaron en ocasiones a materializarse.

Las diligencias de investigación superan los 13.000 folios

En esta Operación Fermín los investigadores intervenieron más de 1.300 kilos de hachís, nueve de anabolizantes, seis de MMDA metanfetamina, cuantioso material para la producción y síntesis de sustancias psicotrópicas, cerca de 50.000 euros en efectivo y giros postales por valor de más de 900.000 y para ello, los agentes realizaron decenas de seguimientos a los presuntos miembros de la banda que fueron fotografiados y pinchazos en las conversaciones.

Fruto de esta ingente cantidad de trabajo llevado a cabo por los tres cuerpos, el Juzgado de Instrucción número 3 de Las Palmas de Gran Canaria dirigió una investigación que concluyó inicialmente que el agente Fermín era el nexo de unión entre cuatro bandas de delincuentes: El asunto Kramer que perseguía el robo de una joyería en Maspalomas, la trama del polaco Robert G. S. al que ofreció información policial para que trajese cocaína desde Brasil vía aeropuerto de Barajas, la banda de Alexis S. P. y Hafid M. M. que planificaban introducir coca desde Sudamérica y hachís desde Marruecos y la facción liderada por el belga Ivo Emiel apodado el Químico, que se dedicaba a drogas sintéticas y anabolizantes, la introducción de 1.400 kilos de hachís por mar donde colaboró Fermín, cocaína vía marítima del Caribe y coca desde Guinea Bissau o Mauritania.

En los seguimientos los encargados de esta operación captaron numerosas conversaciones del agente Fermín con todos los miembros relevantes de estas cuatro supuestas organizaciones delictivas y, sin ir más lejos, en una de ellas el investgado reconoció mientras planeaban traer 300 kilos de cocaína desde El Caribe donde ganaría 100.000 euros por las labores de seguridad y vigilancia ofrecidas a los responsables del cargamento que finalmente no llegó a la isla.

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«El chollo del Muelle ya se acabó».

Entre las numerosas conversaciones captadas por los agentes destacó una entre Fermín e Ivo Emiel el Químico. En la misma, hablan de la supuesta forma de traer un cargamento de droga a la Isla. «El chollo del Muelle se acabó», le dice Fermín, a lo que el Químico le responde que «es muy cantoso traer contenedores de América, mejor de Mauritania. No se, tú puedes hablar con tu gente de Colombia o tus amigos holandeses, si ellos pueden mandar no sé, 500 o 1.000 kilos», dijo.

«Te lo entro aquí pero yo quiero el 15% y la venta», dijo el belga a lo que Fermín le respondió con un «Muy barato. En la venta podemos sacar, es decir, darle un buen precio a ellos y sacar pasta nosotros en la venta. También hablaron sobre un posible traslado de droga desde El Caribe hasta Gran Canaria en barco. «Si sale entre abril, mayo o junio estamos aquí y eso va a ser un buen trabajo, un buen trabajo. Lo que me dijiste, me das 150 y me cojo una borrachera en Fuerteventura que me despierto en tres días», le dice Fermín al belga que le responde «claro amigo». «me traigo una caja de zapatos por 150 y de ahí me voy al aeropuerto a comprar el pasaje a Fuerteventura, no hace falta ni Cancún no Caribe, solo Fuerteventura.

Más adelante vuelven a hablar sobre hachís: «Él viene con 1.000 o 1.200 y a veces 1.400 pero después hay mucho hachís barato y un poco de polen», narra Ivo. «Con el polen sí ganan dinero pero con el hachís no da mucho. Doblan el dinero, él dobla. Y el polen triplica», añade. «Claro, claro, claro. Ahí es donde está el dinero», responde el agente de policía.

En otra conversación entre Fermín y el marroquí que intentó introducir 1.350 kilos de hachís en Veneguera, el agente le dijo «esto es importante, necesito dinero ahora hermano, he invertido mucho ya que ayudé a mis hermanos», días antes del desembarco.