Se enfrenta a 15 años y nueve meses de prisión por haber coaccionado a menores por Internet

«Me dijo que me tocara o si no se lo diría a mis padres»

05/07/2018

Un varón se enfrenta a 15 años y nueve meses de prisión por haber presuntamente coaccionado por Internet, haciéndose pasar por una mujer, a cinco menores para que se desnudaran y masturbaran.

Un varón llamado Armando P.G. se enfrenta a 15 años y nueve meses de prisión por haberse, presuntamente, aprovechado de cinco menores a las que conoció y contactó por redes sociales haciéndose pasar por la responsable de una agencia de modelos, para luego obligarlas a posar desnudas con la promesa de conseguirles trabajo. Cuando las convencía, amenazaba a las mismas con contárselo a sus respectivos padres o bien publicar los vídeos en internet con sus imágenes, si no accedían a grabarse mientras se masturbaban. Solo dos de las cinco presuntas víctimas accedieron a esto último, según relataron en la vista oral celebrada ayer ante la Audiencia Provincial.

En la misma, la única denunciante de las cinco víctimas declaró ante el tribunal que el acusado se había puesto en contacto con ella mediante la red social Badoo haciéndose pasar por una chica que trabajaba para una agencia de modelos: «Me estuvo hablando que buscaba una modelo para la marca Carolina Herrera y me fue convenciendo para posar en ropa interior y así veía como estaba de cuerpo», dijo la ahora mayor de edad en la sala. «Luego, me dijo que me grabara desnuda y, si no lo hacía, se lo iba a decir a mis padres y publicaría mis fotos en internet. Me asusté y accedí», relató la joven. Añadió que el acusado le dijo «que me tocara y que me metiera el dedo y que no parara hasta que me avisase y tuve que cumplir con eso para que no dijera nada a nadie», relató

Otra de las menores involucradas en este caso de ciberagresión sexual confesó por videoconferencia que el encausado utilizó con ella el mismo modus operandi, pero en su caso «no llegué a mandarle fotos y lo bloqueé», dijo.

Sí pudo presuntamente coaccionar a otra niña a la que contactó por la misma vía y le dijo que «me desnudara y tocara mis partes bajas y accedí por miedo. Me dijo que me introdujera los dedos en la vagina pero lo simulé porque no quería hacerlo. Le dije como excusa», relató, «que me dolía y molestaba tocarme ahí. Luego le pregunté si iba a colgar los vídeos, me contestó que no y colgó», finalizó.

Esta menor reconoció que, en el momento de los hechos, el acusado dejó el micro del ordenador abierto «y escuchaba su respiración y tengo claro que era la de un hombre» y no la de una mujer como presuntamente se hacía pasar.

«Me amenazó con contarle a todo el mundo que soy bisexual, que buscaría mi colegio y hasta mi casa por la IP y el móvil», relató otra, a la que Armando P.G. prometió «hundirle la vida».

El resto de víctimas de este presunto ciberacosador reconocieron que el varón contactó con ellas con la misma excusa, pero no accedieron a mandarles ni fotografías ni vídeos comprometidos.

El acusado, que se acogió a su derecho a no declarar, fue detenido por estos hechos en marzo de 2014 en Alicante, su localidad de residencia y en su domicilio le fueron incautados un ordenador y un móvil en el que encontraron material que le incriminaba presuntamente en los hechos, como así reconocieron policías y peritos que participaron en la investigación.

«Los agentes del grupo Tecnológico localizaron el domicilio del acusado y procedieron a su registro y encontraron un ordenador en el que estaban las dos cuentas de correos electrónicos y redes y las conversaciones con las presuntas víctimas», dijo la agente investigadora responsable del caso.

La libre absolución.

Por su parte, el abogado del acusado pidió su libre absolución al considerar que la entrada y registro de su casa y la posterior detención vulneraron sus derechos fundamentales, además de que pidió la nulidad de la pericial y de la acusación de las víctimas al no haber ellas denunciado.