Los forenses desmontan la tesis del acusado de asesinar a Lorena

25/04/2019

Detallaron que es imposible que una persona que está siendo estrangulada caiga al suelo ya sin vida, como sostuvo el militar, «saltándose la fase de pérdida de consciencia», manifestaron

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Los forenses rebatieron ayer la tesis ofrecida por Félix D. C., acusado de haber estrangulado a una prostituta en Fuerteventura en octubre de 2016, que manifestó el primer día del juicio que había realizado un juego sexual de carácter sadomasoquista con la víctima estrangulándola con la manguera de la ducha hasta que cayó al suelo ya fallecida. Los médicos negaron tal afirmación sosteniendo que primero tuvo que haber perdido la consciencia, luego golpearse con el suelo para, posteriormente, fallecer.

«Si una persona está de pie y es estrangulada, primero se desmayaría por la falta de oxígeno y se caería al suelo pero aún viva. Luego, tendría que seguir siendo estrangulada un tiempo más hasta perder la vida. En ningún caso, podemos saltarnos la fase del desmayo», respondieron los forenses José Blanco y José Rodríguez, ayer a preguntas del fiscal Tomás Fernández de Páiz.

«Una persona que quiere estrangular a otra tiene que apretar muy fuerte y, en ese caso, la víctima tendría el instinto de quitarse la cuerda del cuello para sobrevivir y la víctima no presentaba ni arañazos ni marcas de defensa. Además, tampoco tenía golpes en el cuerpo compatibles con haber sufrido una caída como la que describió el acusado», ratificaron los forenses, que detallaron que las lesiones del cuello de Lorena Mazzeo fueron «pre mortem».

Además, insistieron en que era «casi imposible» que la víctima hubiese muerto estrangulada con la manguera de la ducha como así relató el militar ya que «el tamaño de la misma era solo de un metro y medio y no daba para que llegara al cuello de esta persona que estaba de pie, además de darle luego una vuelta por el cuello. Incluso, la posición en la que encontramos el cuerpo tirado en la ducha no era la normal en una caída tras una agresión de este tipo», relataron desmintiendo así la versión del encausado.

A la espera de veredicto

El juicio concluyó ayer con la lectura de los informes de las partes. El Ministerio Público ratificó su petición de 20 años por asesinato e incluyó el hurto leve con una pena de multa de 2.259 euros por unos hechos que, según manifestó, «no se corresponden con lo que declaró el acusado que mintió en todo momento. Aquí no se trata de determinar por qué la mató, sino que la mató y punto», señaló. La acusación particular se adhirió al fiscal.

Por su parte, la defensa siguió pidiendo la libre absolución de su cliente al entender que fue un «desgraciado accidente» y, en su caso, si el jurado considera que es culpable, «que lo sea de un delito de homicidio imprudente», matizó.