Los ladrones se llevaron el ataúd y lo forzaron para ver si había algo dentro

En prisión por robar un ataúd y amenazar de muerte al testigo

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04/07/2018

Tres adultos pasarán cuatro meses en la cárcel después de haber sustraído un féretro de un coche fúnebre y luego, coaccionar a la persona que denunció los hechos a la policía.

El magistrado Alberto Puebla dictó una resolución tras un juicio rápido que pena a dos varones por el delito de hurto, al sustraer el féretro del vehículo tras forzar su puerta, y a una mujer por un delito contra la Administración de Justicia, puesto que amenazó de muerte a un testigo que denunció los hechos a la Policía Nacional, justo antes de procederse a la detención de uno de los ladrones.

Los tres protagonistas de esta macabra historia estuvieron detenidos desde el pasado sábado y pasaron a disposición judicial el domingo, cuando se celebró la vista rápida en el juzgado de guardia. Tras la misma, los acusados ingresaron directamente en prisión al acumular todos ellos antecedentes penales y tendrán que cumplir los cuatro meses que dicta el fallo.

Según informó la Policía Nacional, fue en la madrugada del sábado al domingo cuando un vecino alertó en comisaría que había visto a dos personas cargando un ataúd por la calle. Con los datos recabados tras las primeras pesquisas, una patrulla policial acudió hasta una vivienda cercana donde podrían residir los supuestos autores. Una vez allí los agentes se entrevistaron con un joven que reconoció voluntariamente los hechos y accedió a entregar el féretro y el maletín sustraído a los funcionarios, que guardaba en la casa.

Posteriormente, los agentes comenzaron la búsqueda del segundo joven implicado en los hechos hasta que, tres horas más tarde, recibieron una llamada en el Cecor 091 comunicando que un individuo se encontraba golpeando coches y muy alterado en la misma zona de la ciudad.

La patrulla policial que acudió al lugar se entrevistó con el ciudadano testigo de los hechos, que denunció haber sido objeto de amenazas de muerte por parte del segundo autor de la sustracción del ataúd y de una amiga del mismo. Ambos le profirieron numerosos insultos portando unos cuchillos de grandes dimensiones, a la vez que le acusaban de ser un «chivato», según apunta la Policía Nacional.

Los agentes procedieron a la detención del varón y la mujer, interviniéndoles tres cuchillos de 19, 22 y 23 centímetros de hoja. Instruido el correspondiente atestado policial, los detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente el pasado sábado.

En el lugar del hurto se personó el empleado de la funeraria propietario del vehículo fúnebre y de cuyo interior habían sustraído, además del propio féretro –que estaba vacío–, un maletín con material para la tanatoestética.

Los efectos recuperados estaban valorados en más de 1.500 euros y fueron devueltos al empleado de la funeraria, quien observó en ellos varios desperfectos, sobre todo tras haber forzado el féretro.