A juicio por intentar asesinar a su ex tras someterla durante años

15/06/2019

El martes se juzgará a un varón que casi acaba con la vida de la que era su pareja y con la que tenía dos hijos tras propinarle una brutal paliza. El fiscal pide para él 18 años y 11 meses de cárcel

La Audiencia Provincial de Las Palmas juzgará el próximo martes 18 a Mohamed Achraf K. H., acusado de haber intentado asesinar a su pareja en febrero de 2017. El Ministerio Fiscal estima que el procesado es autor de un delito de asesinato en grado de tentativa, otro de maltrato habitual y un quebrantamiento de medida cautelar, por lo que interesa que sea penado a 18 años, 11 meses y 29 días de prisión-

Según el escrito de acusación del Ministerio Público, el acusado inició con la víctima en 2007 una relación de pareja con quien se fue a a vivir en el mismo domicilio. El 11 de febrero de 2011 contrajeron matrimonio y, durante la relación, tuvieron dos hijas. Con el paso del tiempo se divorciaron, aunque siguieron manteniendo el vínculo de pareja hasta noviembre de 2016.

Según el fiscal, el procesado presuntamente y desde el comienzo de su relación, «la menospreció e insultó constantemente, la amedrentó e incluso agredió de forma reiterada, todo lo cual provocó en ella una situación permanente de ansiedad, labilidad emocional y miedo, y generó un clima de terror en el domicilio familiar». Así, el procesado se dirigía a ella con expresiones tales como «voy a reventar la casa con bombonas de gas con los niños dentro» o le restregaba sus propios excrementos por la cara a la vez que le espetaba, todo delante de sus hijas menores «tengo diarrea porque has mantenido relaciones sexuales con otros hombres». También le tiraba latas de bebida cuando caminaba por la calle con sus hijas delante, le propinaba puñetazos, e incluso le dio una patada estando embarazada. «Las humillaciones, menosprecios, agresiones y conminaciones sucedieron tanto dentro como fuera del domicilio familiar», sostiene la acusación.

A más

La agresividad del procesado con los años fue en aumento, siendo más violento en los dos últimos de relación. En concreto, el 11 de noviembre de 2016, con ánimo de infundir temor a su ex mujer, le profirió la siguiente expresión: «Esta noche sí vas a morir. Lo juro por mis hijas» y un día después, le mandó un mensaje de voz gritándole «ya está, ya de lista, ya se te acabó todo lo lista ya, ya ahora raquetazo tras raquetazo donde te pille, te lo juro, a las dos, a donde pille a las dos, tráeme a Mohamed a Secamé y su puta madre, que me coman la polla todos, todos, uno por uno, me los vas a traer y me los voy a comer con papas... hijas de puta , sabes lo que es bueno. Hoy termino, hoy termino con ustedes». Por estos hechos le condenaron por amenazas.

Estando en vigor la medida cautelar, Mohamed Achraf K. H. el 9 de febrero de 2017, se dirigió presuntamente al centro comercial Ronda de San Bartolomé de Tirajana, sabedor de que su exmujer estaba allí. La buscó y, sobre las 2.33 horas, «al verla junto a un amigo del procesado», según la Fiscalía, «cuando se hallaban en el rellano de la escalera del aparcamiento y aprovechando la soledad del lugar, se dirigió rápidamente hacia él, le propinó una patada en la zona genital, para quitarlo del medio y, acto seguido, corrió hacia la mujer para, sorpresivamente, como acto de dominación al considerarla de su propiedad», propinarle «un fuerte puñetazo en la cabeza que provocó que cayera al suelo, y ello a sabiendas de que tenía una prótesis frontal como consecuencia de una accidente de tráfico sufrido en 2001».

Luego, sin darle tiempo a incorporarse, «aturdida y sin posibilidad de reacción», el procesado le propinó «dos patadas en la cara, un puñetazo y otra patada en la misma zona». Mientras la mujer permanencia en el suelo, el acusado se dirigió de nuevo hacia el varón que aún permanencia «inmóvil en el lugar» y le dio un puñetazo en la cara y una patada», ante lo cual se marchó del lugar.

Otra patada

A continuación, el procesado se tumbó al lado de su exmujer hasta que, «al ver que ésta se reincorporaba», se levantó «vertiginosamente» y, sin darle oportunidad de defensa, «le propinó una patada brutal en la cabeza, provocando que cayese de nuevo al suelo, donde continuó golpeándola», hasta que «al pensar que la había matado», se marchó corriendo del lugar gritando «¡la maté, la maté, la maté!».

La víctima quedó tirada en el suelo, inconsciente, hasta que una tercera persona acudió en su auxilio y llamó a los efectivos de emergencia que la trasladaron a un centro hospitalario.

A consecuencia de la agresión, la víctima requirió el ingreso hospitalario durante seis días, curando a los 31, de los cuales 21 estuvo impedida para realizar sus actividades habituales.