Investigan si una proteína sirve para pronosticar una peor evolución de Covid

02/06/2020

Científicos del Instituto Oncológico Doctor Rosell (IOR) del Hospital Dexeus de Barcelona están investigando si variantes genéticas de una proteína relacionada con enfermedades respiratorias podrían pronosticar una peor evolución de la Covid-19.

El IOR ha puesto en marcha una unidad de investigación focalizada en la infección de la Covid-19 para identificar biomarcadores que «puedan predecir su evolución clínica y ayudar en su tratamiento, tanto en la fase aguda como en la recuperación de sus secuelas». Esta unidad está ubicada en el Hospital Dexeus de Barcelona, del grupo QuironSalud, en el mismo sitio donde se encuentran además las instalaciones de Pangaea Oncology, el laboratorio de biología molecular del IOR.

El jefe clínico del IOR, Santiago Viteri, ha explicado que «las estrategias empleadas en la investigación contra el cáncer de pulmón son similares en algunos aspectos a las que se aplican contra las infecciones virales respiratorias, y ese es precisamente nuestro punto fuerte».

El primer estudio de esta recién creada unidad tiene como objetivo determinar si las diversas variantes genéticas de la enzima AAT están relacionadas con complicaciones más graves en la evolución de la Covid-19.

«La alfa-1-antitripsina (AAT) es una proteína que protege los tejidos en situaciones de inflamación. Un déficit acusado de esta proteína está relacionado con diversas enfermedades pulmonares y hepáticas como el enfisema y la cirrosis», según Viteri.

«La concentración de ATT depende de la variante genética que presenta cada persona, pues existen hasta 70 polimorfismos genéticos para fabricar la misma proteína. La hipótesis de nuestro estudio es determinar si ciertas variantes genéticas de esta proteína que no se asocian a enfermedades pulmonares en condiciones normales son marcadores de mal pronóstico cuando existe infección por Covid», ha agregado el especialista.

El estudio se hará a través de muestras de sangre y orina de personas sanas y de pacientes que hayan superado la infección de COVID en diferentes fases de la enfermedad, desde asintomáticos hasta muy graves.

«La tecnología de nuestro laboratorio también nos permitirá detectar la carga viral en cada uno de los grupos, lo que nos aportará más información sobre nuestro biomarcador», según Viter