Sanidad

El Negrín estrena camas y retira las antiguas de la planta de transición

13/03/2019

La gerencia del hospital distribuyó ayer el nuevo mobiliario, cerca de un centenar, en las áreas de hospitalización. Afirma que las camas viejas «han resuelto con garantía la estancia de los pacientes».

El hospital universitario Doctor Negrín estrenó ayer un centenar camas y que a lo largo de día fueron distribuidas en los servicios hospitalarios donde se requería mobiliario nuevo. La llegada de este lote de camas ha tenido como consecuencia directa la retirada de todas las camas antiguas y a manivela que se estaban utilizando en la planta de transición y su sustitución por otras más actuales, según informó el propio centro hospitalario, quien reconoció que aunque las camas de la planta de transición «no disponían» de todas las prestaciones con las que cuentan las más modernas, «han resuelto con garantías la estancia de los pacientes en este centro».

Hace apenas una semana familiares y trabajadores del citado hospital denunciaron a este periódico sobre la precariedad y antigüedad de las camas de la planta de transición, en el ala A2 derecha, que ocupaban sus 28 pacientes, apuntando que permanecían en «camas del año de la pera, muchas de la época de el Pino». Calificaron de «vergonzoso que los viejitos no tuvieran una cama decente donde recuperarse», señalando que las que utilizaban para ellos carecían de «barras de seguridad y de motor para subir y bajar la cama, tanto que funcionan a manivela».

Además, criticaron que las camas de modelos más nuevos que antes ocupaban transición, se trasladaron al nuevo espacio, recientemente inaugurado, del servicio de Urgencias del hospital grancanario, por lo que el centro tuvo que recurrir para solventar la necesidad de camas de la planta de transición « a las que se encontraban en el almacén o en mantenimiento» porque los servicios hospitalarios están obligados a devolver la camas en las que suben los pacientes desde el servicio de Urgencias.

En este sentido, las mismas fuentes apuntaron que la escasez de camas les obliga, en alguna ocasión, «a retirar las que encuentran reparadas en el servicio de mantenimiento y que ya están asignadas». Según señaló el personal en la misma denuncia a este periódico, se les había comunicado que el centro estaba pendiente de la «adquisición de camas para suplir las dañadas y retirar las antiguas».

Lotes. El hospital añadió, por otra parte, que este centenar de camas nuevas forman parte de un lote de 200 que han sido adquiridas por un concurso público que se resolvió a finales de 2018 y que están destinadas hospitalización. Además, concretó que el segundo lote, que está previsto que llegue en abril se distribuirán no solo en el área anteriormente citada, sino también en la unidad de Medicina Intensiva y de Reanimación».

La gerencia matizó que «hay que tener en cuenta que el centro hospitalario utiliza todos los recursos que están a su alcance ante situaciones que así lo requieran y se necesite ante la demanda de camas».