El Ministro de Sanidad asume todo el poder

El ministro de Sanidad liderará la «cogobernanza» con la comunidades

20/05/2020

La nueva prórroga del estado de alarma tendrá una nueva organización en el mando de autoridades.

El Ministerio de Sanidad, en la figura de su responsable Salvador IIIa, pasará a ser el único poder fáctico en detrimento de sus tres compañeros de viaje desde el pasado 14 de marzo: los ministros de Defensa, Interior y Transportes; Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska y José Luis Ábalos, respectivamente.

Así lo ha anunciado este miércoles en el pleno del Congreso el presidentre Pedro Sánchez, cuyo cambio de planes se debe a la paulatina cesión de la gestión de la crisis a las comunidades autónomas a través de la llamada «cogobernanza». Una nueva marco donde el ministro IIIa llevará, además, el peso de las negociaciones bilaterales con las regiones en las fases pendientes de la desescalada hasta alcanzar la ansiada «normalidad», a finales de junio.

Por lo tanto, en esta nueva etapa se intensificará la «cogobernanza» con las comunidades que, ha asegurado Sánchez, «nunca han perdido su corresponsabilidad en el ejercicio de sus competencias» pero ahora irán recuperando todas sus facultades. Este movimiento atiende también a la presión que le llegaba desde Cataluña y el País Vasco, donde sus socios de investidura, PNV y ERC, exigen desde hace días un mayor peso en la toma de decisiones durante la desescalada.

«No hay salida en el desorden»

Durante su defensa del la prórroga del estado de alarma, el jefe del Ejecutivo ha considerado que transcurrido este tiempo «todo está mucho más claro» sobre cómo han gestionado las competencias el gobierno central y los autonómicos. Así, ha recordado que en el decreto del 14 de marzo se determinó que aunque se establecía un mando centralizado de coordinación «no se relevaba de ninguna de sus funciones» a los consejeros de Sanidad, como el control sanitario de las residencias de ancianos.

Sánchez también ha enfatizado que solo se podrá anticipar «a nuestro enemigo» común, el virus, si «apostamos por la seguridad, por la coordinación, la colaboración, la solidaridad y la lealtad institucional». Y ha apostillado que «la desescalada no es un examen ni una competición entre las comunidades autónomas, sino un ejercicio de ciencia y de prudencia», además de advertir de que «no hay salida en el desorden».