«El estrés crónico puede causar el síndrome del trabajador quemado»

15/06/2019

La psicóloga de Hospital Perpetuo Socorro alerta sobre el «desgaste ocupacional», que ocurre normalmente cuando una persona se siente abrumada, emocionalmente agotada y/o incapaz de satisfacer las demandas constantes en su ejercicio profesional y que puede derivar en frustración e irritabilidad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de incluir el síndrome del trabajador quemado en el listado de enfermedades laborales, ¿en qué consiste?

— Efectivamente tras muchos años hablando de este síndrome, también conocido como de desgaste ocupacional, la OMS lo ha reconocido como una de las patologías asociadas al empleo. Lo define como el resultado de un estrés crónico en lo relacionado con el trabajo y que no se maneja correctamente. Cuando aparece, debido al estrés excesivo y prolongado, se produce un agotamiento emocional, físico y mental.

— ¿Es frecuente?

— Sí, ocurre normalmente cuando uno se siente abrumado, emocionalmente agotado y/o incapaz de satisfacer las demandas constantes. Y, de hecho, ¿quién no se ha sentido así alguna vez en su puesto de trabajo? La Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo anota que el estrés laboral está considerado el segundo problema de salud ocupacional más frecuente de Europa. La Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo de 2015 asegura que el 30% de los trabajadores se sienten estresados la mayoría del tiempo y alerta que es un problema que está en auge y que se ha agravado en los últimos años debido a las nuevas tecnologías que hacen más complicada la desconexión laboral. No obstante, el problema es cuando el estrés es intenso y se prolonga, pudiendo dar lugar a este síndrome.

— ¿Cuáles son sus síntomas?

— La OMS destaca tres dimensiones características en este síndrome asociado al estrés crónico. Las conforman una sensación de profundo cansancio o disminución de la energía, que además suele ser el primer síntoma; un incremento del distanciamiento mental del trabajo o sentimiento de negatividad o cinismo relativos a la actividad laboral y una reducción de la eficacia profesional. Todo ello conlleva mayor irritabilidad, frustración, desgaste emocional, deterioro cognitivo, negatividad, disminución de la autoestima y falta de realización personal. También puede contar con síntomas físicos como molestias estomacales, problemas intestinales o cefaleas. El proceso puede tardar entre cinco y ocho años en desarrollarse por niveles de estrés elevados.

— ¿Cuándo deberíamos consultar con un especialista ante el estrés en general?

— A mi parecer, todos en ciertos momentos de nuestras vidas hemos sentido ansiedad o que estamos estresados, en el trabajo o en cualquier otro ámbito, y en cierto sentido es normal. El problema es cuando nos afecta con tanta intensidad, frecuencia y duración que empieza a extenderse al resto de áreas de nuestra vida y que valoramos como importantes. Entonces es cuando deberíamos acudir a especialistas que nos otorguen pautas para saber llevarlo de la mejor manera posible. Les animo a que no sientan vergüenza a la hora de ir al psicólogo si una etapa de sus vidas les está desbordando porque es lo más normal del mundo y no nos han enseñado a saber manejarlo.