El documento sobre las listas de espera «dice muchas cosas ciertas»

19/01/2020

La Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública analiza el informe de los 44 expertos del SCS y concluye que ofrece una visión «parcial del problema», pero también contiene «muchas verdades».

R. R. / Santa Cruz de Tenerife

La Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Canarias analizó durante una semana el documento de trabajo que salió del taller que desarrollaron los gerentes y planificadores del Servicio Canario de Salud (SCS) en octubre pasado para abordar la problemática de las listas de espera y llega a la conclusión general de que lo único que pone en claro es que «el problema está en los gestores del sistema». A partir de ahí, indica su presidente, Guillermo de la Barrera, considera que el documento «ofrece una visión muy parcial de la situación», pero, sin embargo, «dice muchas cosas ciertas y coherentes».

La publicación del documento causó gran revuelo entre los médicos del SCS, que llegaron a considerarlo «insultante» por cuanto que, a su juicio, los acusaba de «peseteros» y dejaba entrever que los médicos residentes estaban poco formados. La Consejería de Sanidad y los gerentes de los hospitales de referencia (salvo del Doctor Negrín) salieron incluso al paso del documento en cuya elaboración habían participado, desmarcándose antes los profesionales médicos y sanitarios de su contenido.

Una actitud, a juicio de De la Barreda, «paradójica» porque tanto en el documento como en la reacción posterior «se echan piedras sobre su propio tejado». Tal es así que el que fuera jefe del servicio de Traumatología del Hospital Universitario de Canarias (HUC) considera que el informe «contiene muchas verdades».

«Si un hospital tiene miles de personas en lista de espera para una ecografía algo falla, y no solamente la falta de radiologos», sostienen en la asociación, que, además, apela, como recoge el documento, a «acabar con las listas de espera paralelas del doctor X que vienen de la privada». Reconocen que «cada vez menos frecuentes, pero siguen existiendo». Y Guillermo de la Barrera añade: «Los pacientes no son (tampoco para pruebas ni para ingreso) del doctor X, son pacientes del sistema». Otra cosa distinta, dice, es que «los profesionales tengan que intervenir en la gestión de la lista de espera».

Y «por supuesto», dicen a modo de conclusión los miembros de la asociación que han visto el informe, «los hospitales tienen que funcionar de 8.00 a 20.00 horas». Ahora bien, advierten que con el personal que hay «se puede hacer, pero no se lograría un mayor rendimiento».

A juicio de De la Barreda y de la asociación que preside, «falta financiación, falta personal y faltan infraestructuras». Y esto también lo dice el documento.