La lucha contra el coronavirus

Desconfinamiento en las residencias de mayores de Gran Canaria

20/05/2020

El Instituto de Atención Social y Sociosanitaria de Gran Canaria prepara un documento para iniciar la desescalada en las 23 residencias de mayores que gestiona directamente o a través de plazas concertadas tras superar el pico de la pandemia sin ningún fallecimiento por la covid-19.

La consejera de Política Social del Cabildo de Gran Canaria, Isabel Mena, ha informado a Efe de que en estos dos meses han detectado en estos centros seis casos positivos, en dos ancianos y cuatro trabajadores, lo que ha considerado como todo un "éxito" tras la tragedia que se ha vivido en muchas residencias de mayores de España.

Según las últimas cifras conocidas por la Consejería, la pandemia de coronavirus se ha cobrado la vida de 18.613 ancianos en las residencias españolas.

Mena ha expresado su satisfacción por haber conseguido poner una barrera en Gran Canaria a este virus, que ha afectado con mayor dureza a los mayores, y ha recalcado que el objetivo primordial del plan en el que trabaja el Instituto es mantener la seguridad lograda para sus 2.423 residentes y su personal en estos dos meses.

El documento, que se prevé culminar en unos diez días, establecerá las condiciones en las que se irá retomando la "nueva normalidad" en las residencias y las visitas de los familiares, así como los nuevos procedimientos para la reapertura de los centros de día a los que acuden 2.244 mayores.

Así mismo, el documento regulará las condiciones para que también reanuden la actividad los centros ocupacionales para personas con discapacidad y los de rehabilitación psicosocial.

Para la puesta en marcha de todos ellos y de las nuevas medidas se quiere establecer un calendario de apertura homogéneo para toda la isla en coordinación con el Gobierno canario, ha indicado Mena.

En la fase 2 de desescalada se permite la apertura de estos centros pero no de forma obligatoria, ya que se precisan garantías de seguridad para operar, por lo que la consejera ha asegurado que en Gran Canaria no se abrirán hasta que reúnan esos requisitos con el fin de evitar que existan riesgos de un nuevo brote.

La prudencia y las garantías de seguridad han sido la clave del éxito logrado hasta ahora en la lucha contra la pandemia y esas dos premisas se seguirán manteniendo en la desescalada, ha recalcado la consejera.

El Instituto trabaja en coordinación con la Consejería de Derechos Sociales para la elaboración del documento, que no es más que una serie de recomendaciones que requiere de planes de prevención y seguridad para cada uno de los centros, así como de programas de atención a los usuarios que no podrán asistir porque habrá que reducir el aforo y prestar estos servicios de forma alterna.

Se están estudiando las medidas para cumplir el distanciamiento social, el material de protección que precisan, la organización de las actividades de los usuarios para tratar que sean de tipo individual y no grupal y, sobre todo, las particularidades de cada uno.

Ha recordado que algunos centros de día de mayores comparten estancias con las residencias de mayores, por lo que los protocolos en estos últimos requerirán de más medidas de seguridad.

El documento establecerá una nueva regulación en las entradas y salidas, normas de higiene y planes de desinfección, dotación de equipos de protección para usuarios y trabajadores, entre otras cuestiones.

Así mismo, posibilitará un nuevo servicio complementario de atención a domicilio para los usuarios que no puedan asistir a los centros por las limitaciones de aforo y lo requieran.

Para poder llevar a cabo todas estas medidas la Consejería dispone de dos millones de euros para el refuerzo de personal, un millón de euros para ayuda a domicilio y 250.000 euros para servicios de teleasistencia, partidas extraordinarias que dotó el Cabildo al inicio de la crisis, ha explicado Mena.

Un solo fallecido

Con la partida destinada a personal se ha podido contratar a 53 trabajadores en las residencias de mayores que han requerido de más plantilla para reorganizar el trabajo de forma sectorizada y limitar la atención de cada trabajador a 20 usuarios como máximo en los grandes centros, medidas que han funcionado, pues han evitado el contagio masivo de sus usuarios y del personal, ha recalcado.

Según Mena, el único anciano que ha fallecido en las residencias gestionadas por el Cabildo, desde que se decretó el estado de alarma, ha sido un residente que murió en un hospital al que se le derivó por otra patología pero dio positivo de covid-19.

Se trata de un usuario de la residencia de Agüimes, donde, tras conocerse este caso, se hicieron test a todos sus mayores y a sus trabajadores que dieron negativo, por lo que se dedujo que el contagio no se produjo en el centro, ha indicado Mena.