Como una película de ciencia ficción, pero muy real

02/01/2019

Hologramas, 3D o láser digital: la tecnología no tiene fronteras en materia de salud y bienestar

El ser humano no deja de generar conocimiento. Y en materia de salud y bienestar, que son dos industrias muy poderosas, la aparición de nuevos productos es constante. En los laboratorios, en las clínicas y en las fábricas que giran en torno a la mejora de la vida no hay tiempo para detenerse. Ya se habla de hologramas, prótesis en tres dimensiones, el penúltimo láser digital... Parece como sacado de una película de ciencia ficción, pero es real, muy real. Tangible.

Esta misma semana que hoy acaba en el Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, se presentaba un proyecto basado en un sistema que permite al médico proyectar sobre el paciente una reconstrucción en 3D de su patología, hologramas de sus pruebas radiológicas y la planificación quirúrgica que se va a realizar. El diario El País lo explicaba de manera muy clara.

Casi como en formato Superman, es como si dotase al cirujano casi de un superpoder -la visión de rayos X -, la técnica permite guiar con precisión a los especialistas durante toda la operación. Gracias a una gafas de realidad aumentada y tecnología 3D personalizada, el cirujano puede proyectar sobre el paciente distintas capas de información virtual “con un margen de error inferior a un milímetro”, explicó durante la presentación de la técnica Rubén Pérez Mañanes, cirujano ortopédico oncológico y uno de los investigadores que ha liderado el proyecto. La estrategia, que se ha probado con éxito en una cirugía oncológica, «permite minimizar los riesgos, mejorar los resultados y así poder acortar mucho más los tiempos de la operación», ha añadido.

Poder contemplar, desde fuera, el interior del organismo. Ver con precisión cualquier estructura o lesión interna en el mismo momento que están operando y actuar en consecuencia. Ese es el anhelo de cualquier cirujano.

Chips prodigiosos. Por otro lado, la investigación en biomedicina también se está viendo acelerada gracias a piezas que no miden más que un pulgar pero que tienen una utilidad gigante.

Los denominados chips de microfluídica, además de acelerar la investigación consiguen que se reduzca el uso de animales en investigación. Su función es el desplazamiento de microscópicas cantidades de elementos químicos a través de cultivos de células de pulmones, hígados, riñones o corazones.

Permiten testear combinaciones de principios activos sobre una gran variedad de tipos de células y estudiar las relaciones producidas. Se trata de un método tremendamente eficaz y que optimiza la investigación.

Seleccionando células madre del paciente, se puede observar los efectos específicos de medicamentos sin efectos secundarios o tratamientos inútiles.