Entrevista a... Beatriz González López-Valcárcel

«Atención primaria es el gran reto del sistema sanitario»

13/02/2019

La catedrática de Métodos Cuantitativos en Economía y Gestión de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria es una autoridad en economía de la salud y, como tal, acaba de ser incluida en el consejo asesor del Ministerio de Sanidad, que se reunirá por primera vez el 21 de febrero. «Voy a aportar mi granito de arena para que el sistema público sanitario recobre fuerza», afirma.

— Supongo que formar parte del consejo asesor del Ministerio de Sanidad es una gran responsabilidad teniendo en cuenta el momento por el que pasa la sanidad pública...

— Estoy muy agradecida y orgullosa pero también es una gran responsabilidad porque una cosa es estar en la universidad y publicar para que lo lean los colegas científicos y otra muy distinta es sentir que, de alguna forma, tengo la responsabilidad de contribuir a definir las estrategias del sistema.

— El Ministerio se rodea de expertos y expertas con la idea de buscar nuevas estrategias que mejoren la eficacia del sistema nacional de salud. ¿Qué puede aportar usted?

— Creo que puedo aportar neutralidad en un mundo donde hay muchísimos intereses económicos y en el que los que nos dedicamos a investigar, de alguna manera, no tenemos conflictos de intereses. Es decir, somos neutrales porque no defendemos a un grupo de interés definido. Porque, claro, hay que tener claro dos aspectos: primero, hay que tener criterio, cabeza, y conocimiento del sector y, segundo, ser honestos y hacerlo con la mejor intención aplicando ese conocimiento que tienes y sin estar presionado porque no tienes que representar a nadie. Es una gran ventaja tener las manos más libres porque podemos decir honestamente lo que pensamos. Y esto creo que es un valor en un país donde de alguna manera uno de los grandes problemas de la sanidad es que el avance tecnológico es impresionante aunque implica una presión enorme sobre el gasto sanitario, ya que cada innovación es mucho más cara que la anterior. Se trata de que el sistema sea capaz de discernir qué es lo que debe incorporarse o no porque hay innovaciones que siendo mucho más caras no aportan salud ni más eficacia respecto a la anterior.

— Es un momento muy delicado para el sistema nacional de salud: falta de médicos, listas de espera abultadas, crispación ciudadana, urgencias desbordadas... ¿Qué diagnóstico hace de la situación?

— Considero que hay que priorizar. Este es uno de los grandes retos del sistema y para ello, hay que tener herramientas, métodos, pero también una arquitectura institucional de toma de decisiones con criterios transparentes, argumentados y que se basen en los dos platillos de la balanza: cuánto aporta a la salud de la población y cuántos recursos va a exigir de la sociedad porque aunque no los pagues tú de tu bolsillo, sí son recursos públicos los pagamos todos con los impuestos. Uno de los grandes retos sería establecer unas reglas del juego claras y definidas para contribuir a tomar estas decisiones de incorporación de tecnologías y para esto hay agencias de evaluación de tecnologías que están coordinadas entre ellas pero que, no tienen capacidad ejecutiva, decisoria.

«Voy a poner sobre la mesa del consejo asesor la estrategia de alimentación saludable y el impuesto a las bebidas azucaradas»

— Desde su punto de vista como experta en economía de la salud, cuál sería el punto más sensible del SNS.

— Un punto sensible particularmente a corto plazo es la atención primaria, claramente. El punto fuerte de un sistema de salud como el nuestro es que se base en una atención primaria resolutiva, fuerte, confiable, con recursos y medios. Claro, si pincha primaria tenemos un problema y es que se contagia al resto del sistema, por ejemplo, si tienes que esperar a tener cita con tu médico, que debería ser inmediata y que tarda unos días, pues ya no funciona correctamente. Se está sensible con primaria porque, primero, durante los años de crisis hubo una bajada sistemática de recursos respecto a especializada y esto va aumentando la tensión y llega un momento en que afecta y mucho. Esto, además, se une a que aunque se quieran poner más recursos en primaria como contratar más médicos, no los hay. Per no los hay porque paralelamente ha habido otros hechos concomitantes en estos últimos años, como la falta de trabajo y de contratos dignos, que hicieron que los profesionales decidieran buscarse la vida yéndose a otros puntos de la red como a urgencias o al sector privado. No hay médicos de familia dispuestos a trabajar con el contrato que les ofrece el sistema nacional de salud, que no son atractivos ni estables. Todo esto forma un amasijo de problemas de todo el sistema nacional porque es un mal generalizado. Esto es como un efecto domino, si te falla por ahí también se trasladará a otros puntos de la red sanitaria. Si la atención primaria es el filtro para luego ir a la especializada, lo cual es un modelo conceptualmente muy bueno aunque, también, es un peligro que la gente vaya haciendo shopping de especialista en especialista por su cuenta hasta saber qué padece. El hecho de tener un sistema de atención primaria resolutiva, fuerte y estrenada que haga de filtro es muy buena idea, pero si falla porque no hay recursos y no es resolutiva, la solución es difícil porque se saturan urgencias, aumenta el aseguramiento privado....todo va en cadena.

— Es decir, hay que dar un golpe de timón en atención primaria.

— Sí. Yo creo que hay que dar señales de que la primaria importa y que se le está discriminando positivamente. Ahora mismo hacen falta medidas claras de discriminación, por ejemplo, en proyectos de investigación financiados públicamente que se primen los proyectos de investigación de atención primaria. Hay que dar una señal a los médicos ya que se guían mucho por el prestigio profesional porque también se investiga a este nivel, o crear cátedras de atención primaria en la universidad. Son señales que contribuirían a que la medicina de familia en el MIR quedara más arriba y que estuviera más cotizada. Cuando se quiere que la atención primaria sea el centro del sistema, lo peor que te puede pasar es que esté marginada en la elección de los profesionales. En este momento, prestigiar a los profesionales de primaria es una tarea muy importante del sistema público sanitario.

— ¿El sistema sanitario está subfinanciado?

— Creo que sí, creo que muy probablemente haría falta no solo gastar mejor sino también contar con más recursos porque en términos relativos se ha recuperando el nivel formal de presupuesto de la precrisis, pero la presión por el aumento del gasto sanitario por el envejecimiento, mayor morbilidad y tecnologías es muy elevada y hoy en día a está claro que hay que aumentar los recursos y saber gastarlos mejor.

Por el momento desconocemos el contenido de la agenda ministerial para este primer encuentro

— España envejece, ¿se está preparado para afrontar su coste y qué medidas se pueden aplicar?

— Hay retos como coordinar la atención sanitaria y sociosanitaria de forma continua para que los pacientes transiten de forma normalizada de una a la otra. Si tenemos un mayor o enfermo que no tiene por qué estar en un hospital de agudos, tendrá que tener un centro residencial o un hospital de media larga estancia donde ir, o ser atendido a domicilio. El recurso de agudos es mucho más caro, sin lugar a dudas, y no es bueno para el paciente ni para el presupuesto sanitario. Otro reto importante es la cronicidad, que aunque se ha trabajado bastante la estrategia en España no está plenamente desarrollado. Esta es muy buena idea porque las personas a lo largo de su vida van a tener diferente momentos de atención y debemos ofrecerles los recursos para ellos. Son muchos palos para el envejecimiento saludable, integrado y feliz.

— La primera reunión del consejo asesor está cerrada para el día 21. ¿Sabe qué temas lleva en la orden del día? ¿Y en su agenda personal?

— Por el momento desconocemos el contenido de la agenda ministerial para este primer encuentro, aunque algunos de los puntos entrarán por su propio peso. A mí me llamaron para formar parte del comité asesor y si puedo ayudar a definir la agenda así que, desde luego, voy a poner sobre la mesa la estrategia de alimentación saludable y el impuesto a las bebidas azucaradas entre otros temas. Voy a intentar hacerlo lo mejor posible y aportar mi granito de arena para que el sistema público sanitario recobre fuerza.