La mascarilla dejó de ser obligatoria en interiores el 20 de abril. / RC

La Semana Santa y el fin de la mascarilla acercan la séptima ola

La incidencia acumulada entre los mayores de 60 años alcanza los 676 casos, un 60% más que el 8 de abril

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

España se asoma a la séptima ola de la covid-19 con una incidencia acumulada que se ha disparado tras la Semana Santa y el fin de la obligatoriedad de la mascarilla en interiores. Este indicador en los mayores de 60 años, el único que se mide en la fase actual de 'gripalización' de la pandemia, se situó este viernes en los 676,43 casos, 68 puntos más que el martes y el 60% más que el 8 de abril (426,15), último día en que se midió antes del Domingo de Resurrección. Además, la previsión es que continúe creciendo en las próximas jornadas, ya que la incidencia acumulada a siete días se encuentra en los 382,15 casos, más de la mitad que la de catorce.

La situación epidemiológica difiere por comunidades autónomas, pero la mitad de España tiene la incidencia en la población vulnerable por encima de los mil casos. Según la actualización publicada por el Ministerio de Sanidad, Navarra tiene el peor dato del país, con 1.440 casos, y tras ella se hallan Asturias (1.282), Murcia (1.228), Galicia (1.199), Castilla y León (1.164), La Rioja (1.147), Extremadura (1.130) y Cantabria (1.085). Por el lado contrario, Andalucía (402 casos), Cataluña (433) y Melilla (483) marcan los mínimos nacionales.

También el número de contagios ha aumentado notablemente en la última semana, coincidiendo con la supresión de las mascarillas (el 20 de abril fue el primer día sin esta limitación) y teniendo en cuenta, además, que ya no se realizan pruebas a toda la población, sino únicamente a los mayores de 60 años, a la población vulnerable y a los casos sospechosos que determinen los médicos. Aun así, 62.695 personas se han infectado en los últimos tres días, 13.500 más que los 49.143 notificados el viernes pasado. Los contagios totales desde el principio de la pandemia se elevan a 11.896.152, según las estadísticas oficiales.

Sin embargo, pese al aumento de la incidencia y de las infecciones, los hospitales resisten y las cifras de ocupación incluso caen. Los pacientes covid representan el 5,12% del total de las camas hospitalarias (5,22% el martes) y el 3,66% de las UCI (4,05%). Actualmente, están ingresados 6.362 enfermos de coronavirus, de los que 329 están en cuidados intensivos.

Respecto a los fallecimientos, el departamento de Carolina Darias ha contabilizado 229 decesos desde el martes, que sitúan el total de muertos por covid-19 desde marzo del 2020 con prueba positiva en los 104.456.

Según el nuevo 'semáforo covid', aprobado a finales de marzo para la etapa de 'gripalización', España se encuentra en riesgo medio en la incidencia entre los mayores de 60 años (entre 500 y 1.500), en la incidencia a siete días (entre 250 y 750) y en la ocupación de planta (entre el 5% y el 10%), pero el riesgo es muy bajo en las UCI.

Los expertos coinciden en que el fin de las mascarillas y la Semana Santa han incrementado el riesgo de contagios. «Y probablemente cotinuaremos viendo una situación similar o aún peor tras la Feria de Sevilla y otros acontecimientos festivos similares si no actuamos con prudencia», asegura el experto en Salud Pública y exsecretario general de Sanidad entre 2005 y 2011 José Martínez Olmos. «Es difícil pronosticar una nueva ola, pero sí es muy probable que en las próximas semanas las cifras de incidencia sigan creciendo y por eso merece la pena señalar que la mascarilla es útil para la prevención», agrega.

En la misma línea se pronuncia Marcos López Hoyos, presidente de la Sociedad Española de Inmunología. «Con el fin de las cuarentenas y de la mascarilla el mensaje que se ha trasladado a la población es el de que el virus ya se había ido y no, el virus sigue circulando», subraya este especialista, que opina que la protección se tenía que haber retirado «diez o quince días después de Semana Santa». López Hoyos apunta que la incidencia en la población general está muy por encima de la de los mayores de 60 años, pero explica que «gracias a los altos niveles de vacunación, con tercera dosis, el aumento de los contagios todavía no está castigando a los hospitales».

Sobre una posible vuelta atrás general en la flexibilización de las medidas, como ya ha hecho Asturias, que realiza de nuevo test a todos los casos sospechosos, López Hoyos recuerda que la Unión Europea ya está pidiendo a los países que traten de controlar el virus. «Los ciudadanos podemos salir y podemos hacer vida social, pero no podemos estar confiados», asevera.