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Sanidad ya prepara el calendario de la tercera dosis

El ministerio retrasa su decisión sobre este nuevo pinchazo, pero comienza a estudiar quién debe recibirlo y cuándo

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

El Ministerio de Sanidad ya prepara una eventual administración de la tercera dosis de la vacuna contra la covid-19, aunque todavía no haya recibido el esperado aval de la Agencia Europea del Medicamento (EMA). Los expertos que conforman la Ponencia de Vacunas, el organismo que asesora al ministerio en la campaña de vacunación, están estudiando quién debe recibir este tercer pinchazo y cuándo debería producirse la inoculación, según ha explicado este miércoles la ministra Carolina Darias tras la reunión semanal del Consejo Interterritorial de Salud. Estos avances no significan, sin embargo, que la decisión sobre la tercera dosis ya esté tomada. Sanidad aún no concreta si la habrá o no y retrasa por lo menos una semana más su resolución, hasta contar con más informaciones científicas.

Darias ha afirmado que los especialistas del ministerio están siguiendo un proceso «riguroso» y quieren contar en los próximos días con dos nuevos estudios de Pfizer y Moderna sobre la tercera dosis, además del dictamen de la EMA, que estaba previsto para principios de esta semana, pero continúa sin hacerse público. Eso sí, ha dejado claro que será su ministerio el que tenga la última palabra. «El pronunciamiento de la EMA siempre es importante, igual que conocer el resultado de los ensayos clínicos, pero la decisión va a depender de las autoridades sanitarias de Salud Pública. Esperaremos a que la ponencia se reúna y dé a conocer la propuesta», ha resaltado Darias. «Estamos preparados para inocular la tercera dosis», ha insistido. La Ponencia de Vacunas se reunirá de nuevo a partir del lunes y de ahí saldrá un documento definitivo, en sentido afirmativo o negativo y que incluso podría ser analizado en el Interterritorial del próximo miércoles.

Aun así, todos los indicios apuntan a que en España, igual que en Francia y Alemania, habrá tercera dosis y que se inoculará, primero, a los residentes en centros de mayores y a las personas inmunodeprimidas. «Empieza a haber un cierto consenso sobre el hecho de que estos colectivos tienen un menor nivel de anticuerpos que otros», ha destacado Darias. Sobre la fecha en la que se produciría esta posible inoculación, ha explicado que los expertos estudian que el tercer pinchazo pueda coincidir con la vacuna de la gripe, que comienza a administrarse en octubre. «Pero la ponencia sigue trabajando en ello», ha insistido la ministra, que ha resaltado que España «siempre ha ido de la mano de la evidencia científica» en la campaña de vacunación.

Sobre la mesa, los expertos que asesoran al Ministerio de Sanidad tendrán informes contrapuestos, en un asunto en el que la ciencia y la ética pueden colisionar. Por un lado, los primeros estudios apuntan a que el tercer pinchazo puede multiplicar los anticuerpos entre cinco y once veces contra la variante Delta, foco de preocupación por su mayor contagiosidad. Además, la experiencia de países como Estados Unidos, Israel, Francia, Alemania, Hungría o este mismo miércoles, Brasil, que han decidido inocularla, también pesará.

Pero enfrente se encontrarán a la Organización Mundial de la Salud, que insiste en su mensaje de que pinchar una tercera dosis en los países ricos representa una grave discriminación hacia los pobres, que no llegan, en muchos casos, al 1% de vacunados. Una opinión que comparten muchos expertos, que avisan de que de poco sirve contar con la población triplemente vacunada en España si el virus circula ampliamente en otros lugares en los que pueden surgir variantes que escapen a los compuestos. «Pero eso no quiere decir que nos estemos desmarcando de la OMS», se defendió Darias; «nosotros siempre seguimos criterios científicos y éticos».

Mientras tanto, el Ministerio de Sanidad ha abierto otros frentes para encontrar más evidencias sobre la covid-19. El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) pondrá en marcha en septiembre dos nuevos estudios científicos sobre la pandemia provocada por el coronavirus SARS-CoV-2; uno sobre la enfermedad denominada covid persistente y otro sobre inmunidad en residencias de mayores. El primero de ellos buscará definir clínica y biológicamente este síndrome, caracterizado por secuelas duraderas de la covid y conocer su prevalencia en España. El segundo se realizará en residencias de mayores y su objetivo será investigar si la inmunidad en personas mayores puede tener una duración diferente que en otras poblaciones.