Un persona es vacunada contra el coronavirus. / EFE

Sanidad se prepara para la tercera dosis este mismo año

El Reino Unido comienza los primeros estudios sobre el nuevo pinchazo que podría ser necesario desde este otoño para las personas más vulnerables

MELCHOR SÁIZ-PARDO | ÁLVARO SOTO Madrid

Prácticamente nadie en la comunidad científica española dudaba de que antes o después iba a ser necesaria una dosis de recuerdo para mantener la inmunidad contra el coronavirus entre los ya vacunados. Incluso los laboratorios con profilaxis más avanzadas, las de ARNmensajero, ya habían avisado que la nueva tecnología no evitaría, al menos, un tercer pinchazo, aunque es probable que sean algunos más hasta convertir al SARS-CoV-2 en un virus, si no inofensivo, prácticamente inocuo para el ser humano.

Pero esa tercera dosis (o segunda en el caso de las vacunas monodosis) parece que estaría mucho más cercana de lo que el imaginario popular apuntaba hasta ahora. En la población española -reconocen en el Ministerio de Sanidad- había arraigado el convencimiento de que el nuevo pinchazo, como ocurre con otras profilaxis habituales como la de la gripe, no debería llegar hasta un año después de la primera inyección. Sin embargo, es muy probable que España, como el resto de países occidentales, tenga que empezar en el último trimestre de 2021 con la dosis de recuerdo entre los colectivos más vulnerables. Una nueva campaña antes, incluso, de haber terminado de inmunizar al 100% de su población con la primera pauta, según explicaron hoy responsables del departamento que dirige Carolina Darias y de la Ponencia de Vacunas.

La pasada semana Rafael Bengoa, exdirector de Sistemas de Salud de la OMS, no se anduvo con rodeos durante una intervención televisiva. «Puede que haya que revacunar a los de 80 años para arriba en otoño», apuntó el reputado médico, quien ya vaticinó «habrá que hacer coincidir la vacunación de los jóvenes con la revacunación de la tercera dosis de las personas mayores».

55 millones

El aviso de Bengoa no cogió de improviso, ni mucho menos, a los expertos de Salud Pública. Y es que Sanidad, que lleva semanas contemplando la posibilidad de tener que empezar a revacunar a partir de septiembre, tiene cerrados acuerdos con los cuatro laboratorios autorizados en la UE (Pfizer, Moderna, AstraZeneca y Janssen) para la entrega antes del 30 de septiembre de 93,5 millones de dosis, vacunas adicionales suficientes para inmunizar a 55 millones de personas, 8 millones más de la población total del país.

No obstante, para otoño, cuando sea probable tener que volver a pinchar nuevas dosis a personas ya vacunadas, en Sanidad esperan tener disponibles «millones de dosis adicionales» de Pfizer (convertido en socio preferente de la UE) de la partida de 1.800 millones de inyectables firmada la pasada semana por la Comisión para ser suministrados entre 2021 y 2023. Todo ello, al margen de que en los próximos meses se espera que empiecen a llegar viales de los otros tres laboratorios con los que los 27 han cerrado contratos (Curevac, Sanofi y Novavax).

España –explican en la Ponencia- apenas ha comenzado a diseñar esa nueva campaña de vacunal, que, en cualquier caso, dependerá de la disponibilidad de las diferentes vacunas y de los estudios científicos disponibles por entonces. Y es ahí donde todas las miradas se dirigen al Reino Unido. Y es que el ministro de Sanidad británico, Matt Hancock, anunció hoy el comienzo del p rimer ensayo del mundo para estudiar la respuesta inmune de esa tercera dosis.

En este ensayo, denominado Cov-Boost, van a participar 2.886 pacientes del Reino Unido y se utilizarán las siete modalidades de vacunas con las que trabaja ese país. El Gobierno de Londres es muy consciente de las prisas que empieza a acuciar también a España. Por ello, los resultados del estudio estarán a finales de agosto de 2021 y servirán al Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización del país para tomar una decisión en septiembre.

Los voluntarios de este estudio, que comenzarán a ser inoculados a partir de principios de junio bajo la supervisión de la Universidad de Southampton que será la que mida el nivel de anticuerpos, s erán de las franjas de edad más altas, ya que los otros grupos etarios, aunque el plan de vacunación del Reino Unido es de lo que más avanzados está, todavía estarían protegidos por la segunda dosis.

Seis meses

La primera voz cualificada que comenzó a alertar de que la re-vacunación iba a tener que comenzar este 2021 fue la del Ugur Sahin, CEO de BionTech, el socio alemán de Pfizer, y 'descubridor' de la profilaxis sobre la que descansa la mayor parte de la estrategia europea. El pasado abril ya adelantó que a los seis meses de la vacunación la inmunidad empieza a descender, por lo que sería necesaria una inoculación de 'recuerdo' a los nueve meses. Un calendario que en España, que comenzó a pinchar de manera masiva la vacuna a partir de finales de diciembre, se traduciría en el inicio de una nueva campaña a finales de septiembre.

Este mismo domingo, Stéphane Bancel, CEO de Moderna apuntó que habrá que «vacunar con una tercera dosis a todos los que estén en riesgo desde finales de verano» y avisó que «dos o tres meses de retraso en ese calendario supondría «numerosas hospitalizaciones y muertes», a pesar de que vaticinó que la efectividad de su vacuna se podría extender hasta tres años si no variantes que la pongan en peligro.