Los pediatras piden especialidades propias: «Los niños no son adultos pequeños»

«Que los niños y adolescentes sean tratados por especialistas pediátricos en atención especializada y primaria debería ser un derecho fundamental», según la vicepresidenta de la Sociedad Española

EFE Madrid

Los pediatras alertan de que los niños no son «adultos pequeños», y por eso deben ser atendidos por médicos especialistas cuando van al centro de salud y no por cualquier facultativo de familia -como sucede ahora en cerca de un 30% de los casos-, y por cardiólogos, neumólogos o alergólogos pediátricos si tienen un problema especial.

Esta es la principal reivindicación de los pediatras, que celebran el Día de la Pediatría este 8 de octubre con campañas para alertar a la sociedad de que «los niños también necesitan especialistas pediátricos» y de que, sin las especialidades específicas para pediatras, su formación y la excelencia de los cuidados están en juego.

La Sociedad Española de Pediatría ha celebrado este lunes una rueda de prensa en la que su vicepresidenta, la doctora María del Mar Rodríguez, ha reivindicado que el reconocimiento de las especialidades -desde neonatología, a nefrología hasta 19 diferentes- es la mejor forma de garantizar qué se cubren unos requisitos mínimos de formación y una calidad en el desempeño en todo el territorio nacional.

Que no se reconozca, avisa, es también muy injusto para los profesionales: hay pediatras trabajando en sitios para los que no están realmente capacitados. «Imaginaros lo que es para un pediatra de atención primaria trabajar en unos cuidados intensivos pediátricos. O al revés». apunta la doctora María del Mar Rodríguez.

Alergología, un ejemplo de niños atendidos por adultos

En la actualidad solo hay en España 62 unidades de alergología pediátrica(teniendo en cuenta centros públicos y privados), una cifra que resulta «insuficiente»ya que uno de cada cuatro niños tiene algún tipo de alergia, y esta situación se repite en prácticamente todas las especialidades, según asegura la doctora Ana Martínez-Cañavate Burgos, representante de la sociedad de alergólogos infantiles.

«Consideramos que es importante que los niños sean atendidos por personal especialmente adiestrado para ello, en lugares y espacios exclusivos para la asistencia pediátrica; tanto las salas de espera como las consultas en pediatría son entornos mucho más amables que las de los adultos», apunta la doctora Martínez-Cañavate.

A su juicio , el niño debe ser tratado de forma integral. «Que los niños y adolescentes sean tratados por especialistas pediátricos debería ser un derecho fundamental», expone.

Primaria: No todos los que atienden a niños son pediatras

En las consultas de los centros de salud faltan pediatras. Se calcula que hasta un 30 por ciento de los niños es atendido por profesionales que no lo son. La cifra es desigual según las comunidades y asciende al 50% en el caso de Baleares o se queda en el 10% en autonomías como el País Vasco, Asturias, Navarra o Galicia.

Según apunta Anna Gatell, presidenta de la Sociedad Catalana de Pediatría, esto sucede porque aunque el Ministerio diga que sí que hay suficientes profesionales, «las plazas no son atractivas». «Exigimos a las autoridades que hagan las acciones necesarias para atraer a los pediatras que prefieren quedarse con malos contratos en hospitales o en la medicina privada a ir a los centros de salud», pide.

Asegura que depende mucho de la sensibilidad de los políticos que las reivindicaciones de los pediatras puedan salir adelante, pero ellos, aseguran, no se cansan de llamar a las puertas para mejorar la situación . «Tenemos que intentar dar una pediatría de calidad y equitativa, que no dependa de que vivas cerca de la zona más urbana si tienes acceso o no».

Otro problema añadido es que se estima que alrededor del 40 por ciento de los pediatras se jubilarán en los próximos años.

La Sociedad Española de Pediatría cree que a la Administración no le interesa desglosar las especialidades porque, tal y como está montado el sistema ahora, los mismos pediatras pueden trabajar en un centro de salud, en hospitales o en servicios específicos según las necesidades.

Pero los médicos alertan de que esto tiene que cambiar: Los niños no son adultos pequeños y tienen derecho a ser tratados por especialistas formados, que conozcan cómo son y qué necesitan.