La mascarilla se hace obligatoria en más de la mitad de España

Portar mascarilla, aunque sea posible mantener la distancia social en los espacios públicos, ya es obligatorio (o lo va a ser en breve) para más de la mitad de la población de España.

MELCHOR SÁIZ-PARDO / MADRID

Hasta nueve de las 17 comunidades han anunciado o ya han aprobado el uso del tapabocas como respuesta al aumento de los rebrotes durante las últimas semanas.

El decreto que regula la nueva normalidad no hacía obligatorio el uso de la mascarilla siempre que fuera posible mantener una distancia de 1,5 metros en los espacios públicos. La protección solo era preceptiva en todo el país en los espacios cerrados y en los medios de transporte compartidos por personas no convivientes.

Fue Cataluña, la comunidad más afectada por los nuevos focos, la primera en decidir que iría más allá de la norma nacional y el pasado miércoles extendió el uso de la mascarilla en todos los espacios públicos como respuesta a los continuos rebrotes en Lleida.

24 horas después, Baleares, a pesar de las críticas del sector empresarial turístico y de que la comunidad está entre las menos castigadas por los rebrotes, impuso el uso de la mascarilla, aunque abrió las puertas a varias excepciones como la playa o las piscinas. Y poco después le siguió Extremadura, una de las autonomías más castigadas.

Estos tres precedentes en un corto espacio de tiempo, han animado a otras siete comunidades. En Andalucía la mascarilla es obligatoria desde hoy y con una justificación llamativa: evitar la turismofobia frente a los extranjeros que se niegan a portar voluntariamente la protección.

En las últimas horas otras cinco comunidades (con una situación muy diversa en cuanto a rebrotes) han anunciado que van a hacer obligatorio el tapabocas. Son Aragón y Murcia (que están entre las más afectadas por los nuevos focos de coronavirus entre temporeros y casos importados) y La Rioja, Navarra y Asturias (entre las zonas con menos positivos durante la nueva normalidad)