Emma Carmelo, investigadora responsable del proyecto es la profesora de Parasitología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de La Laguna (ULL). / EFE

Sanidad Canaria

Analizan 200 casos de fiebre por posible bacterias trasmitidas por pulgas y garrapatas

Los hospitales de El Hierro y La Palma buscan determinar las causas de la fiebre intermedia de 38ºC durante más de siete días entre sus pacientes

EFE La Laguna

Investigadores de diferentes centros científicos y sanitarios de Canarias y Barcelona analizan las muestras de sangre de unos 200 pacientes para determinar las causas de los casos de fiebre de duración intermedia detectados en La Palma y El Hierro, y determinar si provienen de bacterias transmitidas por picaduras de artrópodos, principalmente pulgas y garrapatas.

La investigadora responsable del proyecto es la profesora de Parasitología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de La Laguna (ULL) y científica del Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias, Emma Carmelo, quien explica en una entrevista que el origen del proyecto proviene del Hospital General de La Palma.

Allí, una médico del área de Medicina Interna, Mónica Vélez, mostró su inquietud tras detectar casos frecuentes de este tipo de fiebre, que se caracteriza por presentar una temperatura de 38ºC durante más de siete días, y se preguntó qué clase de microorganismos podían estar siendo los agentes causales de estos episodios.

Al respecto, Emma Carmelo, que también es la directora del Máster Universitario en Investigación y Diagnóstico de Enfermedades Tropicales de la ULL, explica que puede haber diferentes orígenes virales para la fiebre de duración intermedia, pero también pueden causarla algunos patógenos transmitidas por picaduras de artrópodos.

Para analizar esta cuestión se estableció un proyecto de cuatro años de duración entre el Servicio Canario de la Salud (SCS), la ULL y la Universitat de Barcelona (UB), y se decidió extender la investigación a la isla de El Hierro con la participación del Hospital Nuestra Señora de los Reyes.

De este modo, la UB se encarga de los estudios epidemiológicos, bases de datos y análisis estadísticos, y la ULL realiza las purificaciones de ADN de las muestras de sangre recogidas así como del diseño y la realización de las pruebas específicas para el diagnóstico de laboratorio mediante la detección de ADN de los microorganismos sospechosos de causar las fiebres de duración intermedia, entre otras tareas.

Asimismo, el Servicio de Medicina Interna y el Grupo de Trabajo de Atención Primaria de La Palma y El Hierro se han encargado de seleccionar los pacientes participantes en el proyecto, recoger sus muestras de sangre, analizarlas en sus laboratorios y enviarlas a la ULL.

Emma Carmelo detalla que el estudio comenzó en 2020 y se vio interrumpido por la pandemia prácticamente durante nueve meses, aunque dio tiempo a realizar un pequeño ensayo piloto.

A lo largo del año pasado se pudo desarrollar el proyecto casi con normalidad y están prácticamente analizadas todas las muestras, con lo que los investigadores confían en tener los resultados a lo largo de 2023.

Para el estudio se seleccionaron pacientes que llegaban a los hospitales de La Palma y El Hierro, y a centros de Atención Primaria, con fiebre de más de siete días de origen desconocido.

La investigadora precisa que el proyecto podría extenderse al resto del archipiélago pero, puntualiza, los resultados no serían directamente extrapolables, pues los vectores que podrían vehiculizar este tipo de fiebre están relacionados con diferentes ambientes ecológicos y ámbitos rurales, más frecuentes en La Palma, La Gomera y El Hierro.

El objetivo es identificar las causas infecciosas de la fiebre de duración intermedia, su incidencia y perfil epidemiológico con el fin de identificar y validar predictores de riesgo de complicaciones y de hospitalización.

La hipótesis de partida del estudio implica que un porcentaje de casos de fiebre que se detectan en las islas de El Hierro y La Palma se debe a infecciones por bacterias emergentes (Rickettsia, Ehrlichia, Anaplasma y Bartonella, entre otras), y la información obtenida permitirá consensuar protocolos de manejo diagnóstico-terapéutico y orientar a una mayor vigilancia epidemiológica y prevención de sus causas.