Viajeros esperando con maletas en un aeropuerto / Agencias

España no logra frenar los casos importados pese al retroceso pandémico

El número de positivos llegados de otros países apenas se ha reducido en comparación con los momentos álgidos de la quinta ola

MELCHOR SÁIZ-PARDO y ÁLVARO SOTO Madrid

España tiene un nuevo ‘talón de Aquiles’ en su lucha contra el coronavirus: los casos importados. Y es que el país apenas ha logrado reducir el número de positivos llegados de terceros países con respecto a los momentos álgidos de la quinta ola del pasado a finales del pasado julio. Y ello a pesar del fortísimo retroceso del virus vivido durante los últimos dos meses, que ha llevado a España a las menores tasas de contagios de todo el planeta.

Las últimas estadísticas del Ministerio de Sanidad han encendido la luz roja entre los técnicos del Centro de Coordinación del Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES). La pasada semana España notificó 229 nuevos casos importados diagnosticados en los últimos 7 días, solo un 20% menos de positivos que el miércoles 27 de julio, cuando España contabilizó 286 positivos. Las cifras de los contagios venidos de fuera apenas se han reducido a pesar que ese 27 de julio tocó el techo de la quinta ola con 701 casos por cada 100.000 habitantes cada 14 días, una incidencia acumulada (IA) 17 veces superior a la actual, que ronda los 40 casos.

En los 80 días trascurridos desde la cima de esa quinta ola hasta la actualidad Sanidad ha detectado 5.668 positivos importados. O sea, una media de 71 casos diarios frente a los 32 contagios importados de media diaria que se han registrado desde 11 de mayo de 2020 (fecha en que Sanidad rehízo sus sistemas de conteo) hasta el día de hoy.

Doble problema

El problema añadido –explican desde el CCAES- es doble: el origen actual de los contagios es precisamente de países con niveles muy altos de incidencia con los que además España no solo tiene vínculos muy fuertes, sino que acoge a enormes colonias de residentes, amén de importantes flujos de turistas.

En la actualidad, la nacionalidad con más importación de positivos de coronavirus a España es Rumanía, con 196 positivos detectados en las últimas cuatro semanas. Con más 1.079.726 residentes, la rumana es la nacionalidad con mayor presencia estable en España. Pero el problema es que Rumanía, con más de 16.000 casos diarios, es el país de la UE y de todo occidente con mayor incidencia acumulada, con cerca de 850 casos cada 100.000 habitantes, más de 20 veces las tasas de España.

El segundo Estado que en la actualidad está importando más contagiados a España es el Reino Unido, con 163 positivos de británicos recién llegados durante el último mes. El Reino Unido, con 381.448 residentes estables y decenas de miles de turistas de población flotante, estos días se está moviendo en cerca de 45.000 nuevos infectados diarios y una IA de cercana a los 750 casos, 18 veces superior a la española.

Marruecos es el tercer gran importador de contagios en la actualidad a pesar de que el movimiento turístico entre ambos países es prácticamente nulo y las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla siguen cerradas a cuenta de la crisis diplomática. Y aun así, en las últimas cuatro semanas se han detectado 104 casos procedentes de este país, sobre todo entre miembros de la colonia legal, que en España alcanza los 811.530 residentes. Los datos sobre la IA en Marruecos son inciertos y Sanidad evita incluirlos en sus estadísticas oficiales.

Inédito

La actual prevalencia de datos importados de estos tres países con gran presencia de residentes legales y turistas es inédita. El pasado 29 de junio, una semana después del despegue de la quinta ola en España, el Ministerio de Sanidad comenzó a publicar informes sobre el país de origen de los casos importados detectados en el territorio nacional durante las últimas cuatro semanas, algo que no había hecho hasta entonces. El ránking estaba encabezado Colombia (85 casos), México (84), Marruecos (63), República Dominicana (46) y Reino Unido (41).

Pero la situación cambió radicalmente en apenas dos semanas, en el periodo medio de incubación del virus. Para el 13 de julio, Portugal, azotada por la variante Delta antes que el resto de Europa continental, ya encabezaba, a distancia, la lista de países importadores de casos a España con 120 positivos. En apenas una quincena, el país vecino había cuadriplicado el número de personas contagiadas localizadas en España.

Para finales de julio, los casos importados de Portugal ya rondaban los 450 al mes, unas tasas que nunca se han superado. Los casos de la variante Delta importados de Portugal desde comienzos de julio propiciaron que en España la quinta ola se desatara con especial fuerza por las todavía entonces bajas tasas de vacunación. Ahora, la llegada masiva de casos de Rumanía, Reino Unido y Marruecos, donde Delta también es ya predominante, no está teniendo efectos graves por los altos niveles actuales de inmunización, explican desde la Comisión de Salud Pública.