Sede del ECDC en Estocolmo. / Reuters

España contabiliza ya 26 casos de la hepatitis infantil

La OMS y la ECDC han encontrado 232 casos de esta enfermedad en 14 países europeos con un fallecido

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

España contabiliza ya 26 casos de la hepatitis infantil aguda de origen desconocido que ha puesto en alerta a todo el mundo, según los datos publicados este viernes por la Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa y el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC). Son cuatro más que los computados por el Ministerio de Sanidad en su último informe, publicado el 29 de abril.

El informe notifica hasta 232 casos de esta hepatitis en 14 países europeos. De ellos, 229 se clasificaron como probables y tres como epidemiológicamente relacionados. Entre los enfermos, 122 se han recuperado y 18 continúan bajo atención médica.

Por países, Bélgica ha computado doce casos; Chipre, dos; Dinamarca, seis; Grecia, dos; Irlanda, seis; Italia, 24; Países Bajos, seis; Noruega, cinco; Polonia, uno; Serbia, uno; Eslovenia, uno; España, 26; Suecia, nueve, y Reino Unido, el más afectado, 131.

Tres de cada cuatro enfermos (75,9%) son menores de 5 años. De los 143 casos con información, 22 (15,4%) estaban ingresados en una unidad de cuidados intensivos. De los 98 casos para los que se disponía de esta información, seis (6,1%) han recibido un trasplante de hígado. Ha habido una muerte asociada a esta enfermedad.

De los 173 casos sometidos a una PCR para hallar SARS-CoV-2, 20 (11,6%) resultaron positivos. Los resultados de la serología para el SARS-CoV-2 sólo estaban disponibles para 19 casos, de los cuales 14 (73,7%) tuvieron un resultado positivo. De los 56 casos con datos sobre la vacunación contra la covid-19, 47 (83,9%) no estaban vacunados.

La OMS y el ECDC apunta a que la principal hipótesis sobre la enfermedad es que «un cofactor que afecta a los niños que tienen una infección por adenovirus, que sería leve en circunstancias normales, desencadena una infección más grave o un daño hepático inmunomediado». «Otras etiologías (por ejemplo, otros agentes infecciosos o tóxicos) siguen siendo objeto de investigación y no se han excluido, pero se consideran menos plausibles», argumentan.

«La patogénesis completa de la enfermedad aún no está clara. La enfermedad es rara y las pruebas en torno a la transmisión de persona a persona siguen sin estar claras; los casos en la UE son casi totalmente esporádicos. En consecuencia, no se puede evaluar con precisión el riesgo para la población pediátrica europea», agregan ambos organismos.