España está a la cabeza europea en investigación sobre el cáncer

La financiación pública de trabajos y ensayos ha mejorado un 20% en un quinquenio, pero el salto ha llegado de la mano de las entidades filantrópicas, que han triplicado su aportación

Alfonso Torices
ALFONSO TORICES Madrid

Los científicos y especialistas sanitarios españoles son auténticos expertos en hacer más con menos. Aunque seguimos a la cola continental en inversiones en investigación y desarrollo y la financiación pública destinada a la innovación en salud es más que discreta, los profesionales españoles están a la cabeza europea en las aportaciones a la lucha contra el cáncer, según concluye la radiografía del sector realizada por la Fundación La Caixa y la Asociación Española contra el Cáncer (AECC).

Estos equipos son los que lideran la consecución de subvenciones europeas para los proyectos científicos y clínicos contra el cáncer, gracias a la competitividad y excelencia de sus profesionales, a la altura de los de estados punteros como Gran Bretaña o Países Bajos. España es el país que más proyectos se ha adjudicado y más dinero por habitante ha conseguido del programa comunitario Horizon -unos 205 millones en subvenciones desde 2015- y también son sus científicos quienes lideran el 70% de los proyectos en que participan.

Los investigadores nacionales contra el cáncer están en el 'top 10' mundial. Sus trabajos suponen el 3% de todas las aportaciones publicadas en revistas científicas sobre este enfermedad en el planeta y las indagaciones oncológicas ganan terreno a nivel nacional, pues ya son el 4% de toda la investigación española, cuando hace cuatro años eran el 3,4%.

Además de su alta competitividad para captar fondos europeos, estos equipos se han financiado gracias a un aumento del 20% de la financiación pública, concentrado sobre todo en los dos últimos años, pero de forma especial por la cada vez mayor abundancia de fondos procedentes de entidades filantrópicas, que se han triplicado desde 2015, con la Fundación La Caixa a la cabeza de las aportaciones.

Un 35% más de ensayos

Las investigaciones españolas, en su mayoría, están alineadas para lograr mejoras en la prevención, detección precoz, abordaje o tratamiento de los tumores y enfermedades oncológicas con mayor incidencia y mortalidad, como el colorrectal, el de pulmón o el de mana. No obstante, según subraya el informe, se detecta un déficit de aportaciones y mejoras en cánceres con una altísima mortalidad como el de páncreas, hígado, estómago o esófago.

Además de la investigación básica, en España en el último quinquenio también se ha vivido un fuerte despegue de los ensayos clínicos contra el cáncer, con un aumento del 35%. La mayoría de los trabajos están financiados por farmacéuticas, por lo que abundan los ensayos finales en pacientes de nuevos medicamentos internacionales. No obstante, en la actualidad el 25% de los ensayos clínicos ya son proyectos de interés local y destinados no solo a fármacos sino también a avances biológicos, radiológicos o terapéuticos.

El punto más negro del informe es el que señala dos carencias de los grupos de investigación españoles, sobre todo de los más punteros. Una ausencia de líderes de equipo femeninos, que suelen estar comandados por varones que andan por la cincuentena, y un evidente y peligroso envejecimiento de los responsables, que pone en peligro la continuidad del trabajo a medio y largo plazo.

Alertan que los efectos perversos de la pandemia y la guerra han provocado un fuerte descenso de los diagnósticos y de los tratamientos tempranos, lo que puede desencadenar una epidemia de tumores

Tanto Ramón Reyes, presidente de la AECC, como Ignasi López, director de Relaciones con Instituciones de Investigación y Salud de Fundación La Caixa, se felicitaron por el aumento de los recursos para investigar sobre el cáncer, pero reclamaron la urgencia de que se dupliquen a lo largo de esta década, pues en 2030 se espera en España un nuevo diagnóstico oncológico cada dos minutos y un fallecimiento por esta dolencia cada cuatro. Reyes recordó que un reciente estudio publicado por 'The Lancet' señala que en Europa, debido a las sacudidas de la pandemia y la crisis causada por la invasión de Ucrania, en 2020 y 2021 al menos 1,5 millones de pacientes no recibieron en condiciones sus tratamientos para el cáncer, se dejaron de hacer más de 100.000 cribados para la detección precoz y solo en 2022 hay un millón de pacientes con cáncer pero que no se les ha diagnosticado. Reclamó una fortísima inversión para luchar contra esta enfermedad, pues advirtió que el déficit de tratamientos de los dos últimos años traerá «una epidemia de cáncer en Europa, que puede poner en riesgo los avances logrados en supervivencia y diagnóstico temprano».

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