El Consejo de Salud de Canarias decide hoy sobre el Carnaval de Maspalomas

El Gobierno de Canarias reúne hoy de urgencia al Consejo de Salud de Canarias para abordar próximos planes de contingencias del virus.

Odra Rodríguez Santana
ODRA RODRÍGUEZ SANTANA

El Gobierno de Canarias reúne hoy de urgencia al Consejo de Salud de Canarias para abordar entre otros asuntos la anulación del Carnaval de Maspalomas, el plan de contingencia en hospitales y residencia de mayores, la posible activación de camas de ingreso en el hospital Juan Carlos I, debatir sobre el protocolo domiciliario y el colapso del teléfono de información del 112 debido al virus del coronavirus, que ya afecta a 21 personas en el archipiélago.

El sindicato CCOO, por su parte, ha alertado este miércoles de la falta de personal en el servicio operativo del 112 en Las Palmas cuando ha de afrontar un crecimiento de las llamadas debido a la expansión del coronavirus, según ha informado su Federación de Servicios a la Ciudadanía (FSC).

En un comunicado, la FSC de CCOO señala que el personal de operación de demanda del 112 en Las Palmas, subcontratado con la empresa Grupo Norte, advierte de que esta crisis ha generado un aumento notable de llamadas al número de emergencias, no solo para atender los posibles casos de riesgo, sino porque también atiende el número para facilitar información a los ciudadanos.

Todo ello, añade, sin haber reforzado las plantillas cuyos trabajadores están sacando adelante el servicio, duplicando los esfuerzos para servir a la ciudadanía en estos momentos en que es fundamental proporcionarle información.

Según CCOO, la empresa concesionaria del servicio, sin embargo, «no solo pretende mantener unas condiciones laborales precarias, sino acentuarlas en una plantilla actualmente con gran desgaste físico y mental».

Desde FSC-CCOO se indica también que «los trabajadores se comprometen con la ciudadanía canaria a mantener el mayor nivel de atención que sea humanamente posible durante esta crisis» y se insiste en que las condiciones en las que tienen que hacer sus trabajo no están a la altura de lo que se requiere para prestar un servicio público de calidad