Un sanitario muestra un vial de AstraZeneca. / AFP

Bioética avala la segunda dosis de AstraZeneca para los menores de 60 años

Los dos millones de trabajadores esenciales inmunizados primero con la fórmula anglosueca podrán repetir vacuna si rechazan Pfizer, aunque tendrán que dejar constancia por escrito de su decisión

ÁLVARO SOTO | MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

El Comité de Bioética avala que los dos millones de trabajadores esenciales menores de 60 años que han sido vacunados con una primera dosis de AstraZeneca puedan recibir un segundo pinchazo de Pfizer, como decidió la Comisión de Salud Pública el pasado martes, o repetir con AstraZeneca, una opción que habían reclamado autonomías como Madrid y Andalucía.

El organismo responde así a un requerimiento del Ministerio de Sanidad, que había pedido su opinión sobre la posibilidad de un cambio en la segunda dosis. Pero el informe está lleno de matices. Por un lado, los expertos argumentan que la decisión de qué vacuna aplicar «debe ser tomada por las autoridades públicas, bajo el asesoramiento del Grupo de Expertos, la Ponencia de Vacunas y la Comisión de Salud Pública, atendido tanto el contexto de escasez del número de dosis de vacunas, las diferentes características de reactogenicidad e inmunogenicidad de las vacunas, el diferente riesgo que supone el virus y la enfermedad de la Covid-19 para la vida, integridad y salud de los diferentes grupos de población, en especial, para las personas mayores, y la propia evolución (olas) de la pandemia», y creen que ni siquiera las dudas surgidas sobre la segunda dosis de AstraZeneca tendrían que cambiar ese criterio.

Pero, a la vez, reconocen que a las personas que no quieran recibir la segunda dosis de Pfizer se les tendría que dejar repetir con la fórmula anglosueca «no como expresión de facultad alguna de elección, sino por el bien de la salud colectiva y de su propia salud individual».

De hecho, el Comité de Bioética equipara el derecho a no vacunarse con el derecho a recibir una segunda dosis de AstraZeneca. «Si se ha propuesto y decidido que la vacunación sea no obligatoria por el buen éxito de la misma y en la mejor protección de la salud de la colectividad, puede, éticamente, aceptarse que, en protección de la misma salud colectiva, e, incluso en este caso, de la salud individual, permitir al individuo que rechaza la segunda dosis con vacuna de ARNm, ser finalmente vacunado con Vaxzevria (AstraZeneca), siempre, obviamente, que haya disponibilidad de esta vacuna».

Los expertos, además, consideran «ética y legalmente recomendable» que las personas que deciden repetir con AstraZeneca «firmen un protocolo de consentimiento informado específico» que acredite documentalmente tanto su rechazo a la segunda dosis de Pfizer como que «disponen de suficiente información sobre el riesgo de síndrome de trombosis con trombocitopenia» asociado a AstraZeneca.

El informe del Comité de Bioética supone un respaldo al Ministerio de Sanidad, que en el Consejo Interterritorial del miércoles, y ante la petición de un buen número de autonomías, decidió que quienes recharan la dosis de Pfizer pudieran repetir con AstraZeneca «previo consentimiento informado». En cualquier caso, el departamento de Carolina Darias reclamó la opinión de este organismo, que en ningún caso es vinculante, sobre los aspectos éticos de esta situación.