Un grupo de cirujanos realiza una operación en un quirófano de hospital. / R. C.

Memoria del Defensor del Paciente

Aumentan las negligencias médicas en el sistema sanitario español

El Defensor del Paciente dice en su memoria de 2021 que hubo 628 casos mortales, debido a la presión hospitalaria y la falta de inversión

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPE Madrid

Entre los más de 13.000 casos denunciados por supuesta negligencia médica, reportados ante el Defensor del Paciente, 628 tuvieron un desenlace fatal, según la 'Memoria 2021', presentada ayer por esta asociación. Los casos que se dirimen en tribunales, con un historial a veces de una década, y que el año pasado comenzaron su andadura judicial, abordan, en primer lugar, el «error de diagnóstico y la pérdida de oportunidad terapéutica». Le siguen las «intervenciones mal realizadas, altas precipitadas, atención deficiente, infecciones hospitalarias y retrasos en ambulancias», como las 34 personas fallecidas «tras avisar al 112», dice el documento. «O bien no se envió una ambulancia al domicilio para trasladar al enfermo a un hospital, o bien en esos casos la respuesta fue tardía con más de una hora de retraso», señala la asociación, que conmemora su 20 aniversario.

Otros 38 pacientes perdieron la vida por infección, «debido a que el hospital no cumplió las medidas de asepsia necesarias», indica. «La sanidad pública en España no remonta», asegura Ramón Prieto, secretario del Defensor del Paciente y autor de la memoria. «Negligencias médicas, listas de espera, saturación en urgencias, falta de profesionales sanitarios o escasez de material son ejemplos que dan cuenta de que la situación no es alentadora. La crisis del covid-19, tras años de recortes y privatizaciones del sistema sanitario público, propiciaron su colapso en la primavera de 2020».

Desde hace una década, el promedio de las posibles negligencias denunciadas en tribunales se ubican en un promedio de 13.680 casos de media anual, con el registro más bajo en 2020, con 10.500 debido a la paralización del sistema sanitario. Ahora, con la semi-recuperación de los servicios, la cifra se ubica, otra vez, en el promedio. Sin embargo, en cuanto a los fallecidos por negligencia, que tiene una media en los últimos once años de 734 personas, está por debajo en 2021, aunque se conociera un centenar más de sucesos con respecto al periodo anterior.

EN CIFRAS:

  • 13.156 casos de negligencias médicas registró la asociación Defensor del Paciente el año pasado, un 20% más que el periodo anterior. Entre los casos denunciados está la inmovilidad de las listas de espera, la mala praxis en cirugías y urgencias o el servicio de ambulancias.

Ahora bien, a pesar del agotamiento del sistema sanitario, las negligencias y los casos de fallecimientos de 2021 están por debajo que la media histórica. «Esto se debe a que, aunque la actividad quirúrgica ha sido superior a la del año de inicio de la pandemia, todavía no se ha alcanzado el ritmo habitual de años predecesores, pues por culpa de las olas del covid que van surgiendo se siguen retrasando cirugías, pruebas y consultas. La prueba está en la caótica lista de espera que existe», responde Prieto a este periódico.

No son sólo los que fallecen. Se reportaron 105 casos en los que los pacientes quedaron tetrapléjicos o parapléjicos después de una intervención quirúrgica. Además «210 personas denunciaron haber sido dadas de alta sin estar en condiciones óptimas de poder ir a trabajar». Una de las conclusiones del estudio es que el sistema sanitario público «es incapaz de resolver en tiempos adecuados las demandas de atención de la población, por lo que las listas de espera se han disparado hasta dígitos desconocidos».

El Defensor del Paciente señala los dos puntos más débiles de la cadena. Atención primaria, donde hay 76 médicos por cada 100.000 habitantes cuando la media europea es de 123, según sus cálculos, y urgencias, donde «las plantillas de profesionales se encuentran en una situación de malestar, estrés, y agotamiento (tanto mental como físico) porque no dan abasto». En los servicios de urgencia, además, hay «pacientes hacinados por falta de espacio, insuficiente número de camas, horas de espera hasta recibir asistencia, colapso brutal o errónea gestión organizativa».

Entre los diez servicios más denunciados en los centros públicos está la inmovilidad de las listas de espera, la praxis en la cirugía general, la atención en urgencias, traumatología, ginecología y obstetricia, odontología, una deficiente respuesta de las ambulancias (112 y 061), y los servicio de cardiología, oncología y anestesia y reanimación.

Por otra parte, con la vuelta de la normalidad regresan las cirugías estéticas. El Defensor del Paciente recibió la reclamación de 298 personas que, después de someterse a una intervención plástica o reparadora, consideraron el resultado «insatisfactorio», enumera el estudio.